En una improvisada clase rápida de vocabulario, los asistentes a uno de los conciertos de Bad Bunny en Madrid se han enfrentado al reto de descifrar la jerga puertorriqueña mientras hacían guardia en la fila.
Acompañados por nuestra compañera Priscilla Malavet, originaria de Puerto Rico, una reportera puso a prueba el conocimiento cultural de los jóvenes para comprobar cuánto entienden realmente de las expresiones caribeñas.
El examen callejero comenzó con una prueba visual: identificar un característico sombrero de paja. Tras un primer intento vacilante por parte de un joven sentado en el suelo, se desveló que su nombre correcto es la «pava», el gorro tradicional utilizado históricamente por los jíbaros campesinos en las zonas rurales de Puerto Rico. A partir de este punto, el cuestionario se centró puramente en la jerga urbana y cotidiana.
Del ‘piquete’ al ‘chinchorreo’
Las preguntas sobre vocabulario revelaron el grado de penetración de estas expresiones. El término «piquete» fue definido sin dudar por uno de los entrevistados como «tu flow» o el estilo de la vestimenta, una respuesta celebrada al instante por las entrevistadoras. Sin embargo, «pichar» generó mucha más confusión en el grupo. Las suposiciones iniciales apuntaban erróneamente a «celebrar algo grande» o «vacilar», hasta que se aclaró su verdadero significado: ignorar algo o a alguien.
Por el contrario, la influencia de la música urbana dejó clara su marca cuando se preguntó por «janguear», término que los asistentes identificaron rápidamente como salir de fiesta o irse de rumba.
El concepto de «chinchorrear» requirió un poco más de deducción, pero encontró su traducción perfecta al contexto local: es la acción equivalente a «ir de chiringuito en chiringuito», dado que en la isla un «chinchorro» hace referencia a este tipo de establecimientos de ocio informales.
La sorprendente etimología balear
El momento más curioso de la encuesta llegó con la palabra «mahón», utilizada habitualmente en el país caribeño para referirse a los pantalones vaqueros o jeans. La explicación destapó un vínculo directo con España: la denominación se origina en Mahón, en la isla de Menorca, el área de donde procedía históricamente la tela para confeccionar estas prendas. Este dato sirvió de base para entender la frase «guayar mahón», que literalmente significa rozar el vaquero y se emplea popularmente como sinónimo de la acción de «perrear».
El reto lingüístico se cerró con el término «algarete», que los participantes acertaron al definir como hacer algo «a lo loco» o dejarse llevar en una situación incontrolable.