A la mística del monumental belén siciliano de la colección Basanta‑Martín se le suma una ubicación casi igual de fantástica: La Montaña Artificial de los Gatos del parque del Retiro.
El nacimiento parece sacado de una película italiana, con más de 160 figuras elaboradas manualmente, como bien se ve en sus expresivos gestos. Las escenas se despliegan sobre una gran plataforma circular de 40 metros cuadrados y se completan con vitrinas alrededor que muestran grupos escultóricos y figuras de otros pesebres italianos en barro, madera, vidrio, cerámica o porcelana, convirtiendo el interior de la roca en un pequeño museo del arte belenista mediterráneo.
Un belén napolitano en una cueva
El montaje, firmado por el maestro belenista José Luis Mayo, tiene como protagonistas las figuras de la italiana Angela Tripi, modeladas a mano en arcilla y tela, cada una distinta de la anterior, y se enriquece con figuras en movimiento diseñadas por Nicolás Salmerio que recrean mercados, oficios y escenas de la vida cotidiana de la época.
Frente al típico belén napolitano urbano, aquí domina el aire rural y hebreo propio de la tradición siciliana: pastores, lavanderas, artesanos y personajes simbólicos que cuentan, a través de episodios sucesivos, la vida de Jesús desde la Anunciación hasta la huida a Egipto.
La exposición, gratuita, puede visitarse hasta el 8 de enero en horario de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00, y confirma a la montaña del Retiro como uno de los escenarios navideños más especiales de la ciudad: un belén escondido en una gruta, iluminado en penumbra y atravesado por acentos sicilianos que lo convierten en una joya para amantes del belenismo y curiosos que buscan algo distinto entre las luces y mercadillos de Navidad.
