Tras años de quejas contínuas desde Extramadura y muchos retrasos, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha activado un plan alternativo para desbloquear la línea de Alta Velocidad (LAV) Madrid-Extremadura. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicará en los próximos días un estudio informativo sobre un enlace transitorio en Bargas (Toledo). Esta infraestructura conectará la vía rápida de Sevilla con la red convencional hacia territorio extremeño.
El documento se someterá a información pública durante un plazo de 30 días hábiles. Con esta solución, los servicios ferroviarios con origen en Madrid circularán por la línea de alta velocidad hasta el municipio de Pantoja. En ese punto, los trenes accederán al trazado tradicional mediante un cambiador de ancho, lo que permitirá un ahorro de tiempo en los trayectos de forma anticipada.
Los técnicos han diseñado dos alternativas para este enlace de doble vía electrificada. Ambas opciones están habilitadas para la circulación de viajeros a 350 km/h e incluyen zonas de estacionamiento. Finalmente, los análisis del Ministerio han determinado que la primera alternativa cumple mejor con los requisitos técnicos.
Nuevo estudio para la ruta definitiva con Extremadura

De forma paralela, la administración formalizará en unas semanas un contrato para definir el paso definitivo del tren por Toledo. El Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha plantearon trazados alternativos durante el proceso de alegaciones.
Estas peticiones locales suponen una modificación sustancial sobre el proyecto original. Por este motivo, el Gobierno redactará un nuevo estudio con sus correspondientes análisis patrimoniales y ambientales para evaluar la viabilidad técnica de las opciones exigidas.
Situación de los tramos hasta Oropesa
El proyecto de alta velocidad entre la capital y Oropesa se ha dividido en cuatro sectores a causa de su longitud. Las secciones de Talavera de la Reina y la propia Oropesa no han sufrido modificaciones y el Ministerio las ha derivado a la fase de evaluación ambiental.
El tramo correspondiente a Torrijos ha iniciado esta misma tramitación ecológica en diciembre del último año. La alta complejidad urbanística e histórica del paso por la ciudad de Toledo ha paralizado el avance del primer sector, motivo por el que las autoridades han recurrido al actual desvío provisional.