Está llamada a convertirse en unas de las grandes exposiciones del año en Madrid, y no es para menos: Anders Zorn. Recorrer el mundo, recordar la tierra es la gran retrospectiva con la que la Fundación Mapfre (paseo Recoletos, 23) pone en valor al que en su día fue uno de los retratistas más cotizados de su tiempo pero al que la historiografía del arte acabó relegando a un segundo plano, oculto tras las fascinación de las vanguardias.
El sueco (1860-1920) destacó desde pequeño por su facilidad a la hora de manejarse con técnicas de lo más diversas: acuarela, pintura al óleo, escultura o grabado. Esa versatilidad, junto a su talento y los viajes que realizó por el mundo –España, Argelia, París, Londres o Estados Unidos–, hicieron que su carrera adquiriese tal proyección internacional que se convirtió en el pintor sueco más destacado de finales del siglo XIX y principios del XX.
Una de sus facetas más celebradas, como decíamos, fue la de retratista –entre algunos de sus modelos más destacados están los presidentes de Estados Unidos Howard Taft, Franklin D. Roosevelt y Grover Cleveland– y relacionarse con monarcas, aristócratas, banqueros y otras personalidades de la sociedad europea y estadounidense se convirtió en parte de su cotidianidad.
También, por supuesto, hacerlo con otros artistas de su tiempo. Si parece que alguno de sus cuadros tiene un aire sorollesco es porque, en efecto, lo tiene: Zorn mantuvo una estrecha amistad con el valenciano y con otros pintores españoles, como el catalán Ramón Casas.
Cosmopolita, pero con el corazón en su tierra

A pesar de los kilómetros recorridos, para Zorn la región sueca de Dalecarlia –donde nació– siempre ocupó un lugar central en su obra, dejando plasmadas tradiciones y oficios artesanales, sus fiestas o la indumentaria local como una forma de resistencia frente a la industrialización.
Lo hizo más allá incluso de su propia pintura, explican desde la Fundación Mapfre, al impulsar «diversas iniciativas destinadas a preservar y promover la cultura rural de Dalecarlia», como organizar concursos de música y danza popular o crear Gammelgård, un museo al aire libre que llegó a albergar unas cuarenta cabañas de madera típicas de la región.
Horario y precios de la exposición
El precio de la entrada general es de 5€ y se puede visitar en el siguiente horario:
- Lunes (excepto festivos) de 14:00 a 20:00 h.
- Martes a sábados de 11:00 a 20:00 h.
- Domingos y festivos de 11:00 a 19:00 h.