En solo dos años, el Museo de la Felicidad ha recibido a cerca de 200.000 visitantes y se ha afianzado como un espacio donde la cultura y el bienestar se entrelazan. Además de su recorrido inmersivo, ha impulsado talleres y actividades que han llegado a escolares y colectivos en riesgo de exclusión, reforzando su dimensión educativa y social.
¿Qué encontrarás en MüF todo el año?
¿Dónde se encuentran las personas más felices del planeta? ¿Qué hormonas son las responsables de nuestro estado anímico? ¿Qué hace que la música nos transmita emociones? Todas estas preguntas (y muchas más) son respondidas a lo largo del recorrido de MüF, el Museo de la Felicidad.
Cada rincón del espacio se ha creado para aprender sobre cómo ser más felices: se trata de un paseo a través de 600 m2 donde experimentar la felicidad a través de sus espacios como la máquina de la risa (el ‘risódromo’), el cajero de la felicidad o el Auditorio, donde asistirás a un show de ‘Magia Feliz’ de la mano del mago Miguel de Lucas. Además, puedes escribir en su muro las cosas que te hacen feliz e inspirar a otras personas a poner en práctica actividades que les hagan sentir bien. Ya sea llamar a un ser querido, hacer un regalo a alguien, o celebrar tomando algo con tus amigos.
Gracias a todos los paneles explicativos entenderás mejor cómo funciona la química de nuestro cuerpo, las diferentes hormonas que nos provocan placer, alegría y felicidad y cómo esto resulta en salud y bienestar.
MüF está diseñado para guiar a los visitantes por una experiencia inmersiva donde las emociones positivas son protagonistas. Los visitantes saldrán del museo conociendo la historia de la felicidad, sus curiosidades y sus efectos sobre nuestro cuerpo y nuestra vida.
Las máquinas del Museo de la Felicidad creadas para hacerte sonreír
Dentro de MüF, más de 20 experiencias inmersivas forman parte de este inusual museo. Todas son sensoriales, interactivas y educativas, como la máquina de la risa.
Pero no todo depende de máquinas, sino que las diferentes salas te enseñarán otras maneras de conseguir el subidón de la felicidad.
Por ejemplo, una de ellas propone hacer algo que nunca has hecho o que, quizás, solo hacías cuando eras un niño, demostrando que hacer algo por primera vez genera dopamina y emoción.
Más que un museo, MüF es una pausa necesaria en medio del ritmo navideño: un lugar donde recordar que la felicidad no está en lo extraordinario, sino en reír, compartir y dejarse llevar por una sonrisa sincera.


