Recibió el premio al Mejor Croissant Artesano de España en 2010 y desde 2020 hasta 2023 ha sido reconocida como una de las mejores pastelerías de Cataluña. Ahora, la repostería barcelonesa de Hofmann se prepara para aterrizar en Madrid.
El próximo mes de abril, la pastelería Hoffman abrirá su primer espacio de degustación en la Galería Canalejas, justo al lado del hotel Four Seasons. Así, llevará su famosa bollería a la capital y ampliará su espacio de actuación.
Una carta de alta repostería

El nuevo local abrirá en abril de este mismo año y contará con 140 metros cuadrados y un aforo máximo de 42 personas. Se podrá disfrutar tanto de los dulces como de la carta del restaurante y entre las elaboraciones destacan sus famosos cruasanes. Se puede probar desde el sabor clásico de mantequilla hasta otros como chocolate, mazapán, frambuesa, mascarpone o versiones XXL.
Otros de sus productos más aclamados son los chocolates, con el título al Mejor Bombón Artesano de España de 2025, sus esculturas dulces inspiradas en paisajes naturales o sus pasteles, en formato grande e individual.
Hofmann, fundada en 1983, lleva más de 20 años con una estrella Michelin y en 2008 decidió llevar su alta calidad a la repostería, de ahí que muchos la conozcan como “el Michelin de la pastelería”.
Además, la marca tiene su propia Escuela de Hostelería, considerada una de las más prestigiosas del sector y donde se han formado generaciones de chef. Gracias a ello, se ha convertido en un escaparate del talento emergente, con gran evolución y frescura en sus propuestas gastronómicas.
Expansión con estilo vintage

El espacio de Hofmann en Madrid seguirá la estética de los antiguos quioscos madrileños de los siglos XIX y XX. De esta forma, recordará a su primera tienda en el Born, en Barcelona, que también seguía un estilo vintage para poner en valor la artesanía.
Con el tiempo, las pastelerías se han ido modernizando y un buen ejemplo es el establecimiento de la avenida Pau Casals, que lleva casi tres años abierto y recuerda más a una joyería.
La llegada de la pastelería a Madrid ha ido de la mano de un nuevo centro de producción en Badalona, especializado en I+D y con una nave de 1200 metros cuadrados. Según ha informado El País, ha supuesto una inversión de 700 000 euros y permitirá doblar la fabricación de pastelería y bollería. Con ello, la marca apuesta por expandir sus famosos dulces más allá de Barcelona.