KOTE (calle de la Princesa, 13) no es una parrilla coreana al uso. O quizás sí lo es. Entonces, KOTE no es solo una parrilla coreana. El nuevo restaurante panasiático de Madrid reimagina el concepto desde una mirada castiza y de autor, elevando el formato buffet a algo que se parece a la alta cocina. Al frente está el chef Víctor Camargo, un nombre conocido por los amantes de la fusión bien entendida, y que con este proyecto acerca la idea de buffet a su expresión más sofisticada.
La novedad no está solo en la calidad de los ingredientes —que incluye cortes como wagyu A5, short rib en bulgogi o lomo bajo gallego madurado—, sino en el showcooking personalizado en mesa, una fórmula poco vista. Aquí, el camarero no solo sirve: cocina, explica y adapta cada preparación al gusto del cliente.
Una opción de buffet por 29,95€

La carta de KOTE recoge influencias de Japón, Corea, China o Tailandia, pero no olvida su toque madrileño. Camargo —quien ha pasado por proyectos como Salmón Gurú o Genko, ese otro buffet libre también etiquetado como alta cocina— introduce ingredientes locales reinterpretados, como las gyozas de sobrasada o croquetas de pato, y combina técnicas asiáticas con guiños ibéricos. Todo ello, en formato buffet, con dos menús que permiten repetir platos en rondas de dos por persona.
El Menú Degustación (29,95€) incluye toda la carta sin bebida ni postre, mientras que el Menú 360 (39,95€) suma un postre y un cóctel de autor. Entre los más destacados: el jajangmyeon de secreto ibérico, la lasaña coreana con bechamel al cardamomo, o el volcán de chocolate con toffee salado. Además, se sirve desde el inicio una serie de acompañamientos como kimchi casero, ensaladas asiáticas o arroz japonés. Su menú, por cierto, lo puedes comprar a través de Fever.
Cócteles firmados por Diego Cabrera
A la experiencia gastronómica se suma una cuidada carta de cócteles firmada por Diego Cabrera, uno de los grandes nombres de la coctelería internacional. Sus creaciones exclusivas para KOTE —como la China Colada o el Tequila Dragon— maridan con la propuesta de Camargo como si de platos líquidos se tratase.