En el mapa del Metro de Madrid hay una parada que, cada dos semanas, se llena de camisetas azules, bufandas y cánticos. Es Los Espartales, en la línea 12 de Metrosur, la estación más cercana al Coliseum, el estadio del Getafe Club de Fútbol.
A partir de esta temporada, ese vínculo dejará de ser solo geográfico para convertirse en oficial: la Comunidad de Madrid ha anunciado que la estación pasará a llamarse Los Espartales-Coliseum, incorporando al nombre del barrio la referencia directa al campo del equipo azulón. El cambio entrará en vigor coincidiendo con el inicio de LaLiga 26/27 y suma al Getafe al pequeño club de equipos madrileños con presencia explícita en el plano del Metro.
De Los Espartales a Los Espartales-Coliseum

La estación de Los Espartales se inauguró en 2003, bajo la avenida de Rigoberta Menchú, en el barrio de Getafe Norte, como parte de la línea 12 (Metrosur). Desde el principio, fue la parada más cercana al estadio del Getafe CF, situado a unos 330 metros al noreste, pero esa relación no aparecía reflejada en su denominación oficial. Esa ausencia comenzó a cuestionarse en los últimos años por la afición y el propio ayuntamiento.
En 2025, la Federación de Peñas del Getafe y la alcaldesa iniciaron una campaña para que Metro de Madrid renombrara la estación en honor al Coliseum, siguiendo el ejemplo de otras paradas vinculadas a estadios como Santiago Bernabéu, Estadio Metropolitano o Portazgo. Hubo reuniones con la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras y cartas formales solicitando el cambio y una reforma interior con motivos gráficos del club. Un año y medio después, esa reivindicación se ha concretado: la parada de Los Espartales pasará a denominarse Los Espartales-Coliseum, según ha confirmado la Comunidad de Madrid.
La modificación forma parte de una pequeña oleada de rebautizos en la red. En paralelo, la estación de Sierra de Guadalupe, en la línea 1, añadirá la referencia a la Universidad Politécnica de Madrid y pasará a llamarse Sierra de Guadalupe-Universidad, destacando su proximidad al Campus Sur de la UPM. Ambas decisiones responden a la misma lógica: usar el nombre de las estaciones para marcar claramente su relación con grandes equipamientos —un estadio de fútbol y un campus universitario— y facilitar la orientación de los usuarios.