Era donde tomaban el café muchos visitantes de Madrid y también escritores y artistas de la talla de Concha Velasco, Sabina o Joaquín Cortés. Ahora, la cafetería Hontanares de la calle Sevilla en Madrid, echa el cierre.
El emblemático establecimiento dice adiós tras más 74 años de servicio, con un emotivo mensaje que han colgado en su puerta: “Esta preciosa aventura termina aquí”. Cada día servían entre 700 y 800 cafés, aportando compañía y un buen ambiente a su clientela, que solía estar formada por gente mayor.
Las dos familias propietarias han dejado atrás a su negocio de mutuo acuerdo, aunque el local del número 6 de la calle Sevilla continuará dedicándose a la hostelería. Lo ocupará una empresa española con trayectoria y prestigio, tal y como explicó el propio director de la cafetería, Adolfo García Salmones, en sus declaraciones a El Periódico de España.
Una cafetería llena de vida

La cafetería Hontanares no se conocía a través de las redes sociales o de internet, sino del buen hablar de sus clientes. Muchos de ellos eran habituales y los camareros se sabían sus nombres, creando un espacio familiar.
Para su director, la clave era contar con unos buenos empleados y poder construir vínculos con quienes iban a comer o simplemente a tomar un café. “Gracias por haber formado parte de nuestra historia”, son las palabras que les dedican a su público.
En esta despedida, recuerdan cómo la cafetería siempre estaba llena de vida. Además, fue el escenario de momentos anecdóticos como la retransmisión por parte de varios periodistas del golpe de Estado del 23-F, así como de tertulias literarias y culturales.
Siguiendo la tradición familiar

Su historia comenzó a principios de los 70, cuando Germán y Raúl García Salmones, padre y tío de su último director, regresaron de México a Madrid y decidieron emprender el negocio. Desde el primer momento, quisieron basar su sello en la confianza y fraternidad, algo que lograron mantener durante más de 74 años de servicio.
En el año 2020, esta misma familia tuvo que cerrar su cafetería de Avenida de América, en mitad de la crisis del Covid-19. En esta ocasión, el fin de la Cafetería Hontanares de la calle Sevilla se vive con mucho cariño, agradecimiento y orgullo por su amplio recorrido.
Sus dueños dicen adiós a los toldos rojos, a la barra de mármol y a todos los cafés servidos, sabiendo que se termina una etapa y que darán paso a nuevos proyectos.