Hay lugares que merece la pena visitar para recordar lo que una vez hubo en ellos. No muy lejos de Madrid (está a menos de dos horas en coche), se encuentra uno de estos parajes cargados de historia y, además, en un hermoso entorno natural.
Santa María de Poyos es uno de los centenares de pueblos españoles que quedaron sumergidos bajo las aguas debido a la construcción de presas durante la dictadura franquista. El pueblo se encontraba en el actual término municipal de Sacedón (Guadalajara), en la comarca de La Alcarria.
En la actualidad, está hundido bajo el embalse de Buendía, pero aún quedan restos de sus construcciones que asoman cuando las aguas están bajas. Allí se conservan las ruinas de muros de casas y las entradas a algunas de las cuevas de vino que los habitantes de Santa María de Poyos dejaron atrás cuando se los desplazó de sus hogares.

Pero la memoria de la localidad aún se sostiene en tierra firme. Situada en un pinar al pie de la carretera que rodea al embalse, la ermita de San Andrés de Poyos fue construida por los vecinos desalojados para mantener vivo el recuerdo del pueblo sumergido.
Así, aunque sea, en apariencia, una ermita pequeña y bastante modesta, es un símbolo del desarraigo y la memoria de las familias de Santa María de Poyos. En la actualidad continúa celebrándose en ella una romería cada cuarto domingo de septiembre.
Rutas en el entorno del embalse de Buendía

La ermita de San Andrés de Poyos está en la sierra de Altomira, que atraviesa de norte a sur las provincias de Cuenca y Guadalajara. En la zona pueden hacerse numerosas rutas de senderismo a través del típico paisaje mediterráneo local, y disfrutar de las vistas que ofrece el entorno del embalse.
La más célebre es probablemente la Ruta de las Caras, una opción gratuita, fácil y accesible para familias, que parte del pueblo cercano de Buendía. A lo largo de su recorrido pueden contemplarse veinte esculturas excavadas en la roca por artistas locales en los 90, y que aparecen fundidas en el paisaje.

La ruta está incluida en el sendero PR-CU46, un camino circular más extenso (de unos 14 kilómetros) que pasa por el mirador de la Peña de la Virgen. Desde allí puede admirarse una panorámica del embalse de Buendía, bajo cuyas aguas permanecen sumergidas las ruinas de Santa María de Poyos.