Algunos empezariáis en 2º de la ESO, otros quizá fuisteis menos adelantados y cuidasteis vuestro hígado unos años más (hasta los 16 o incluso 17) pero más de uno y una se sentirá identificado con las mezclas, situacione...
Tras la ruta por Malasaña vino la de Chamberí, con algo más de solera y tradición. Puede que por eso ahora nos apetezca algo más “moderno” e innovador, pero igual de rico, por lo que nos hemos armado con nuestro conju...
A nuestro parecer, cualquier tiempo pasado fue mejor. Es un fenómeno que se da cuando hablamos de nuestra tierna infancia. A lo mejor se metían contigo en el cole o te aburrías como una ostra en el pueblo de la abuela p...
Decía Georgie Dann, el rey de las canciones horteras del verano, algo así como “yo tengo un chiringuito a orilla de la playa lo tengo muy bonito y espero que tu vayas”. Si consideras que eso solo puede decirse en las ci...
Una posible respuesta sería “no salir de casa”, pero…por mucho que nos guste Madrid, en esta época estamos deseando escapar de la ciudad. Seréis muy afortunados si vuestra escapada madrileña no viene acompañada de...
Hace días una compañera de trabajo me dijo con cierta malicia que necesitaba tomar un poco sol. Ante esta situación solo puedes reaccionar de dos formas: o con una risita falsa asumiendo que tiene razón o con otro corte...
El kilómetro cero de la Puerta del Sol: lo pongo en primer lugar porque me parece absurdo que se formen colas para fotografiar una baldosa. Por más que intento entenderlo, no sé qué tiene de especial. El oso del madroño...
Además de las piscinas naturales, otro remedio bastante bueno para combatir el calor madrileño son los cócteles. No sólo por lo buenos que están y lo refrescantes que son, sino porque son muy “playeros” y el hecho de pe...
Muchos DJ, muchos mix, dance, electro o pop versión, pero como las canciones de verano de antes, nada. Por muy modernos que nos creamos y por mucho que lo neguemos, nos sabemos la coreografía del Aserejé y que pongan la...
Los termómetros van a pasar este finde de los 35º en Madrid y eso sólo significa una cosa: calor infernal. ¡Aay, quién tuviera un apartamento en primera línea en Gandía! Pero como en Madrid no hay playa, pero sí piscina...