Aquella Ibiza —libre, salvaje, llena de sueños y fugas— ya está en Madrid. Nacho Cano la revive en los Cines Callao con Ibiza Paradise, un espectáculo interactivo que convierte la sala en una cápsula del tiempo. Música en directo, baile y una historia que celebra el deseo de vivir a contracorriente. Un viaje por la isla más libre del Mediterráneo, con menús inspirados en la obra, interacción constante con el público y hasta un concurso de baile para quienes quieran sumarse a la fiesta.
Ibiza Paradise se representa íntegramente en inglés, con subtítulos en español, que permiten seguir cada momento sin perder matices. La trama arranca en San Francisco, donde dos jóvenes norteamericanos son detenidos en una manifestación pacífica contra la guerra. Al recuperar la libertad, deciden dejarlo todo atrás y buscar una vida diferente en una pequeña isla del Mediterráneo… ¡Ibiza! Allí descubren un mundo de amor libre, arte, psicodelia y conexión espiritual, guiados por un maestro de ceremonias que les acompaña —y nos acompaña— en un viaje que es tanto físico como emocional.

Este paraíso hippie, rincón Mediterráneo libre y creativo, fue el lienzo de una generación que reclamaba paz, libertad y amor. El mismo espíritu que marcó movimientos como Woodstock y que hoy revive en Ibiza Paradise recoge todo este espíritu en una experiencia envolvente de música, baile y sabor.
Qué viviremos en Ibiza Paradise
A través de un carismático maestro de ceremonias, los asistentes serán testigos del recorrido de los protagonistas viajando física y emocionalmente, viviendo el amor libre, la música, la cultura hippie… (¡y gastronómico!). Todo ello envuelto en un universo escénico que fusiona arte, música y emoción.
La experiencia incluye una propuesta culinaria con enfoque de autor y que es todo un guiño a Ibiza. Hay un menú cerrado: hay opción vegetariana y un Menú Mediterránea (con carne), o una carta suelta para quienes prefieran escoger cada detalle de su cena.
El espectáculo tendrá lugar cada fin de semana —viernes, sábados y domingos— y se vive desde la mesa mientras se cena. A lo visual y lo musical se suma un toque participativo, ya que el elenco se mezcla con el público e interactúa con los asistentes.

Además, aquí no se viene solo a mirar: el público se convierte en parte del show (si quiere, claro). Hay concursos de baile, congas improvisadas y momentos que convierten los Cines Callao en una auténtica pista setentera. Es un fiestón para quien sueña con viajar a la Ibiza más libre y descarada sin moverse de Gran Vía.
