Kylian Mbappé se ha quedado otra vez de ganar el Balón de Oro en la ceremonia que se celebró ayer, pero en el mercado inmibiliario si que ha tenido más éxito. En 2024 cuando se trasladó de París a Madrid, eligió una vivienda con pasado madridista: la antigua casa de Gareth Bale en La Finca, en Pozuelo de Alarcón. Según ¡Hola! el delantero francés adquirió la propiedad por unos 11 millones de euros. La mansión reúne piscinas, gimnasio, cine privado y una zona de práctica de golf que dejó como legado su anterior propietario. La operación trasladó así las llaves de una estrella del Real Madrid a otra, en una urbanización conocida por la privacidad que ofrece a sus residentes.
Las dimensiones ayudan a explicar el precio: la superficie construida es de en torno a los 1.200 metros cuadrados, sobre una parcela de aproximadamente 3.000. En el interior se distribuyen amplios salones, varios dormitorios y once baños, además de terrazas y espacios destinados al ocio. Su arquitectura sigue una línea muy contemporánea, líneas rectas, grandes ventanales y una conexión con el jardín, mientras que la decoración apuesta por tonos neutros y materiales como la madera y la piedra.
Un pequeño campo de golf en casa

El equipamiento deportivo es uno de los rasgos más singulares de la vivienda. A la piscina exterior se suma otra interior, además de un gimnasio y una zona de spa con sauna y jacuzzi. En el jardín también hay espacio para el baloncesto y un pequeño green de golf, que probablemente se deba a la afición de su anterior dueño, Bale, por este deporte.
La casa completa sus instalaciones con una sala de cine y un garaje para varios vehículos, pero su atractivo no se limita a las comodidades interiores. La Finca ofrece accesos controlados y medidas de seguridad que ayudan a preservar la intimidad de sus residentes, un factor relevante para un futbolista con la exposición pública de Mbappé.