El número 41 de la calle Argumosa, en pleno Lavapiés y a dos pasos del Reina Sofía, se ha convertido en el nuevo foco de fricción entre el Gobierno y el Ayuntamiento de Madrid. El edificio, neomudejar, un clásico de la arquitectura madrileña, levantado en 1860 que ha sido sala de ensayos del Teatro de la Zarzuela, archivo y sede del Inaem. Para el Gobierno está llamado a albergar el futuro Centro de Exposiciones de la Memoria Democrática, pero el consistorio reclama que esos casi 1.000 metros cuadrados se destinen a viviendas asequibles en un barrio tensionado por la falta de alquiler social.
En marzo de 2025 el Gobierno anunció que Argumosa 41, propiedad del Ministerio de Hacienda, se rehabilitaría para acoger el Centro de Exposiciones de la Memoria Democrática. El pliego del concurso de rehabilitación detalla un uso claramente cultural, con 500 m² de espacio expositivo permanente, 125 m² para exposiciones temporales, un auditorio para unas 200 personas y áreas para investigación, talleres y actividades de reflexión y debate.
El Ayuntamiento pide viviendas asequibles en Argumosa 41

El distrito Centro, gobernado por el PP, ha reaccionado con una propuesta en sentido contrario. DEsde el Ayuntamiento quieren que el bloque se convierta en vivienda protegida de alquiler asequible o tutelada.
La proposición que se debatirá en el pleno de Centro pide tres pasos concretos: primero que el Ministerio de Hacienda emita un informe declarando que el uso dotacional (museo) “no es necesario”, también que el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana redacte un Plan Especial urbanístico para recalificar el edificio como residencial protegido y por último que Hacienda ceda el inmueble al Ayuntamiento para destinarlo a viviendas tuteladas o de integración social.
El argumento del consistorio es que Lavapiés, como el resto de la ciudad, sufre una fuerte presión inmobiliaria, con alquileres al alza, expulsión de vecinos y desahucios recientes, mientras que los equipamientos culturales proliferan ante la necesidad de vivienda pública.
El choque por Argumosa 41 llega casi en paralelo a otra batalla en el mismo barrio: el futuro del complejo de La Tabacalera. Cultura quería destinar todas sus naves a residencias y espacios expositivos para artistas jóvenes, lo que desató protestas vecinales por la falta de dotaciones municipales y vivienda asequible en Lavapiés. Tras meses de tensión, el Ministerio anunció la cesión de dos naves a asociaciones vecinales, manteniendo el resto para usos culturales, una solución que el Ayuntamiento considera insuficiente porque había planteado dedicar parte del conjunto a vivienda.
De momento, el Gobierno mantiene su plan para el Centro de Exposiciones de la Memoria Democrática y el Ayuntamiento se limita a presionar públicamente y a pedir informes y cambios urbanísticos que dependen de ministerios ajenos.