Madrid-Barajas acaba de sumar una nueva infraestructura difícil de abarcar con la vista. El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas ha inaugurado el mayor parque fotovoltaico instalado en un aeropuerto de Europa: una planta de 120 megavatios con alrededor de 215.000 paneles solares.
La instalación producirá 242,9 GWh de electricidad al año, una cantidad que Aena equipara al consumo anual de 137.000 hogares. La energía se destinará principalmente al autoconsumo del propio aeropuerto, uno de los mayores consumidores eléctricos de la Comunidad de Madrid por su actividad continua, sus terminales, sistemas de seguridad, pistas, iluminación y servicios asociados.
215.000 paneles dentro del recinto aeroportuario
El parque no ocupa una única explanada visible desde una carretera. Sus paneles se reparten por distintas parcelas del recinto aeroportuario, aprovechando terrenos disponibles dentro de Barajas sin interferir con la operativa de las pistas ni el tránsito de viajeros.
La planta principal ya funciona a pleno rendimiento con una potencia nominal de 120 MW y una producción estimada de 242,9 GWh anuales. Por su escala, supera a cualquier otra instalación solar integrada en un aeropuerto europeo.
La planta que ocupa 140 hectáreas, no está pensada para abastecer directamente viviendas del entorno, sino una instalación de generación renovable conectada al consumo energético de Barajas.

Un parque de tres instalaciones
La planta inaugurada es la principal de un proyecto más amplio. El parque fotovoltaico de Madrid-Barajas estará formado por tres instalaciones y, cuando estén todas en funcionamiento, Aena calcula que podrán producir una cantidad de energía equivalente al 100% del consumo eléctrico del aeropuerto.
La segunda instalación será una planta de autoconsumo, con una producción anual prevista de 11,8 GWh. Esa energía equivaldría al 16% del consumo eléctrico de las terminales T1, T2 y T3 o al gasto medio anual de unos 3.600 hogares.
La tercera planta aún está en fase de redacción de proyecto. Tendrá una potencia de 45 MW, una producción estimada de 79,2 GWh al año y ocupará 41 hectáreas. Cuando se complete, el conjunto del complejo contará con unos 215.000 módulos fotovoltaicos y será capaz de generar energía equivalente a las necesidades de más de 100.000 hogares.
La carrera solar de los aeropuertos
El proyecto forma parte del Plan Fotovoltaico de Aena, que impulsa instalaciones solares en doce aeropuertos de su red. El objetivo corporativo es alcanzar la neutralidad de carbono en 2026 y avanzar hacia el compromiso de emisiones netas cero en 2030.
La instalación de Barajas se ha convertido en la gran pieza de ese plan por la escala de su consumo y por el espacio disponible dentro del recinto. El transporte aéreo representa entre el 2% y el 3% de las emisiones globales de carbono, según recordó el ministro de Transportes, Óscar Puente, durante la presentación del proyecto.
Un paisaje nuevo junto a Madrid
El parque solar de Barajas transforma una parte del paisaje que rodea al aeropuerto. A los aviones, las pistas y las grandes infraestructuras de movilidad se añade ahora una extensión de módulos fotovoltaicos que convierte el recinto en uno de los principales puntos de generación renovable de la región.
Por tamaño, el proyecto no debe confundirse con otras macroplantas que se tramitan en municipios del este de la Comunidad de Madrid. Entre Torres de la Alameda y Villalbilla, por ejemplo, existe otro proyecto fotovoltaico con más de 155.000 paneles y unas 290 hectáreas previstas, una superficie cercana a 400 campos de fútbol.