Un sondeo a pie de calle en el centro de Madrid revela cuáles fueron los juguetes más deseados y nunca recibidos por los viandantes durante su infancia. Las respuestas de los entrevistados sacan a la luz desde clásicos juegos de habilidad hasta robots interactivos, confirmando que el recuerdo de aquellos regalos frustrados perdura intacto años después.
Del Cocodrilo Sacamuelas al robot Emilio
Entre los artículos mencionados por los transeúntes destaca El Cocodrilo Sacamuelas. Una de las jóvenes entrevistadas recuerda que se lo pedía constantemente a sus padres, pero asume que nunca se lo compraron porque pensaban que el juego de sacar los dientes al reptil era «una chorrada».
Otro de los encuestados señala su frustración por no haber recibido el robot Emilio, rememorando el popular anuncio televisivo en el que el androide servía bebidas a un niño que descansaba en una tumbona junto a la piscina. «Yo siempre he querido ese robot», afirma el joven sobre el mayordomo electrónico.
La heladera, un deseo intercontinental
La Heladera de Famoplay también tiene un hueco entre los recuerdos de las personas encuestadas. Una de ellas explica que la deseaba tanto de niña que, para compensar no haberla tenido, recientemente se ha pedido por su cumpleaños una máquina de verdad para fabricar sus propios helados y podérselos comer.
Este fenómeno de los productos anunciados pero inalcanzables cruza fronteras. Una joven latinoamericana detalla que en su región se emitían de forma constante anuncios de un juguete para hacer helados que no se distribuía en sus países. «Todo Latinoamérica quería ese juguete y nadie lo tuvo nunca porque no lo vendían», relata la chica, describiendo la situación como el «sueño frustrado» de toda una generación que veía los anuncios de televisión sin ninguna posibilidad real de adquirir el artículo.