Usera estrenará el próximo 1 de octubre su primer arco chino, una gran puerta monumental que dará la bienvenida al Chinatown de Madrid desde la plaza del Hidrógeno. La obra estará intervenida por el artista cántabro Okuda San Miguel, además será coronada por un oso, símbolo de la capital, y dos dragones que representan la cultura china.
El proyecto promovido por el Ayuntamiento de Madrid se titula Two Cultures in Love y culminará coincidiendo con el inicio de la Golden Week, una de las principales semanas festivas de China, que se celebra entre el 1 y el 7 de octubre. La instalación busca reforzar a Usera como punto de referencia de la cultura china en Madrid y como destino para descubrir su gastronomía, comercios, celebraciones y patrimonio cultural durante todo el año.
El primer arco chino de Madrid

La estructura, conocida en la tradición china como paifang, se levanta en la plaza del Hidrógeno, en el extremo de Usera más próximo a Madrid Río. Este tipo de pórticos se utiliza habitualmente para señalar espacios relevantes, homenajear la historia de una comunidad o anunciar la entrada a un barrio. En este caso, funcionará como una puerta simbólica al Chinatown madrileño.
El arco alcanza 11 metros de altura y casi 12 metros de anchura en sus puntos máximos. El paso interior mide ocho metros, una escala que convertirá la estructura en uno de los nuevos hitos visuales del distrito y en una parada obligada para quienes recorran el barrio.
La base es un pórtico de hormigón blanco rematado con cubiertas de estructura metálica, teja cerámica vidriada y aleros decorativos. Sobre ese conjunto se instalarán las figuras diseñadas por Okuda.
Un abrazo entre Madrid y China
El elemento central de la obra es el encuentro entre tres figuras. Los dragones aluden a la cultura china y el oso representa a Madrid; en lugar de aparecer enfrentados, los personajes se sitúan bajo el mismo arco como una imagen de convivencia, respeto y diálogo cultural.
La intervención incluirá también grafismos y mensajes escritos en chino a lo largo del pórtico. Entre ellos figura una frase ubicada en el frontal del arco: “El mundo pertenece a todos”, un principio que hace referencia al bien común, la justicia social y la convivencia por encima de los intereses individuales.
El resultado se aleja de una reproducción literal de los arcos tradicionales chinos. Okuda ha reinterpretado el paifang desde su lenguaje artístico, reconocido por sus composiciones geométricas, colores intensos y figuras de estética pop. La propuesta combina así un elemento de la arquitectura simbólica china con una imagen contemporánea vinculada al arte urbano madrileño.
Un nuevo icono para Usera
Usera se ha consolidado en las últimas décadas como uno de los principales centros de la comunidad china en Madrid. El distrito alberga una amplia oferta de restaurantes, supermercados asiáticos, pastelerías, tiendas especializadas y negocios vinculados a la cultura china, especialmente en torno a las calles Dolores Barranco y Nicolás Usera. La llegada del arco añade una nueva referencia visual a ese paisaje urbano y cultural.
El barrio vive su momento más conocido durante el Año Nuevo Chino, cuando sus calles se llenan de desfiles, luces, gastronomía y actividades para todos los públicos. Sin embargo, el nuevo arco busca reforzar la idea del barrio como unión cultural y atracción para turistas.