El Tren de Arganda ya recorre las vías desde el 19 de septiembre tras estrenar su temporada de otoño, y lo hace con un año cargado de aniversarios. El ferrocarril histórico, el único con tracción a vapor de la Comunidad de Madrid y uno de los escasos que todavía funcionan en España, celebra en 2026 nada menos que 140 años desde la inauguración de la línea, tendida originalmente en 1886.
A ese hito se suman los centenarios de sus dos locomotoras de vapor. La Arganda, construida en 1925, cumple 101 años; La Áliva, fabricada en 1926, llega al siglo. Ambas siguen prestando servicio activo, lo que las convierte en una rareza técnica e histórica de primer orden. El material rodante lo conserva y gestiona el Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (CIFVM), la entidad que mantiene vivo el trayecto.
Un coche salón con historia real
Entre las joyas del convoy destaca el coche salón de 1901, que este año cumple 125 años y en el que los visitantes pueden viajar. El vagón tiene un pasado ilustre: el Conde de Romanones lo usaba con frecuencia y, según la tradición oral del ferrocarril, invitaba a menudo a Alfonso XIII a acompañarle en él. Hoy cualquiera puede ocupar esos mismos asientos.
El popular dicho madrileño que acompaña al tren desde hace décadas «el Tren de Arganda, que pita más que anda» resume con cariño su carácter pausado y singular. Ese ritmo es precisamente parte de su encanto: un recorrido que no compite con la velocidad sino con la experiencia de viajar en máquinas que llevan un siglo en movimiento.
La temporada de otoño ya ha arrancado y se alargará algunos sábados y domingos hasta diciembre. Para más información sobre horarios y billetes la información se puede consultar en su web.