El valle de El Paular guarda uno de esos lugares que en verano parecen imposibles (y a la vez tna necesarios) de tener tan cerca de la ciudad: Las Presillas, tres grandes piscinas naturales formadas en el cauce del río Lozoya, rodeadas de pinos y praderas de césped, con vistas directas al pico de Peñalara. La zona recreativa se encuentra en el término municipal de Rascafría, a la altura del km 28,6 de la carretera M‑604, y se ha consolidado como uno de los planes favoritos para pasar el día al fresco sin necesidad de hacer grandes rutas de montaña.
Las Presillas son, en realidad, tres pozas creadas mediante pequeñas presas sobre el río, que convierten ese tramo en una zona de baño amplia y relativamente tranquila. El agua, de sierra y de río, baja fría incluso en los días más calurosos, lo que las hace especialmente apetecibles cuando en Madrid capital el termómetro se dispara. Alrededor de las piscinas, el área recreativa se abre en grandes praderas de césped y zonas arboladas donde extender la toalla, montar un pequeño picnic (respetando las normas) o simplemente tumbarse a la sombra.
Acceso a pie gratuito (el aparcamiento se paga)
Una de las grandes ventajas de Las Presillas es que el acceso a pie es libre y completamente gratuito: la zona no está vallada ni tiene control de aforo, y está permitido el baño exclusivamente en las tres pozas habilitadas. Esto significa que quienes llegan caminando, por ejemplo desde Rascafría o tras dejar el coche más lejos, no pagan entrada por usar las piscinas.
El coste está en el aparcamiento, situado a pocos metros del área recreativa. En temporada de baño, el parking es de pago y por pasar el día entero el precio es de 20 € por turismo.
Horarios y temporada de baño

Las Presillas funcionan con horario amplio durante la temporada de baño. La zona recreativa abre todos los días en verano, en general de 9:00 a 21:00, con ligeras variaciones según el año. El periodo oficial de baño va, aproximadamente, del 15 de mayo al 15 de septiembre, aunque la temporada puede alargarse hasta mediados o finales de septiembre según el tiempo.
Más allá de ese periodo, el entorno sigue siendo visitable como zona de paseo, pero el baño deja de estar regulado como tal. Es importante tener en cuenta que solo está permitido meterse en el agua en las tres pozas habilitadas: el baño en otras zonas del río dentro del término municipal está expresamente prohibido.
Servicios en la zona recreativa
La zona de Las Presillas está pensada para pasar el día entero en los días de verano. Cuenta con mesas de merendero, papeleras, sendas señalizadas, kiosco, aseos y una zona ajardinada con árboles, además del propio estacionamiento. No es una piscina urbana al uso (no hay socorristas en el formato tradicional ni vestuarios cerrados), pero sí un área muy cuidada donde la combinación de río, pradera y servicios la hace ideal para familias, grupos de amigos o parejas que buscan algo más que una simple “orilla” de río.
En cuanto a normas básicas, se prohíben los recipientes de vidrio y el acceso con animales de compañía, lo que ayuda a mantener la zona segura y limpia. Como siempre en estos espacios naturales, la recomendación es salir dejando el lugar al menos tan limpio como estaba al llegar.
Cómo llegar desde Madrid
Llegar a Las Presillas en coche es relativamente sencillo: desde Madrid se toma la A‑1 (autovía de Burgos) hasta aproximadamente el km 69, a la altura de Lozoyuela. Allí se coge el desvío hacia Rascafría por la M‑604, una carretera de montaña que atraviesa el valle del Lozoya pasando por localidades como Lozoya, Pinilla del Valle, Alameda del Valle y el entorno del Monasterio de Santa María de El Paular. El área recreativa se encuentra poco después, señalizada como “Las Presillas”, en el km 28,6.
En transporte público, la opción pasa por coger el autobús desde el intercambiador de Plaza Castilla hasta Rascafría (línea operada por Continental Auto) y caminar después desde el pueblo hasta la zona recreativa.