Madrid tiene nuevas patrullas contra la suciedad. Desde el 12 de enero, equipos mixtos de Policía Municipal e inspectores de limpieza recorren de incógnito las zonas con más vertidos indebidos de basura y ya han impuesto 111 sanciones en apenas un mes, algunas de hasta 1.100 euros, principalmente por dejar residuos junto a los contenedores. El Ayuntamiento insiste en que el objetivo no es recaudar, sino “mejorar la limpieza” y frenar comportamientos incívicos que degradan las calles pese a la inversión récord en el servicio.
Las unidades móviles dependen del Área de Vicealcaldía, Seguridad y Emergencias, que dirige Inma Sanz, y del Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, encabezada por Borja Carabante. Están integradas por agentes de Policía Municipal y personal de inspección de limpieza que patrullan sin identificarse como unidad específica, observan el entorno de los contenedores y levantan acta cuando detectan abandonos de residuos fuera de los recipientes.
En este primer mes han actuado sobre todo en los distritos de Centro, Salamanca, Tetuán, Puente de Vallecas y Usera, con puntos especialmente conflictivos en calles como Jesús, Marcelo Usera, Serrano o la plaza de Pedro Zerolo. Todas las denuncias se han debido al mismo motivo, principalmente bolsas de basura, cajas o voluminosos dejados en el suelo, junto a los contenedores, en vez de depositarse dentro o en los puntos limpios correspondientes.
Multas de hasta 1.100 euros por una falta leve

Las sanciones que tramitan estas patrullas se amparan en la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Aunque el abandono de residuos domésticos se considera una falta leve, la norma permite multas de hasta 1.100 euros, cuantía que el Ayuntamiento ya ha aplicado en algunos casos para lanzar un mensaje disuasorio tanto a comercios como a particulares. El 75% de las 111 sanciones han recaído sobre establecimientos comerciales y el 25% restante sobre ciudadanos.
El Consistorio enmarca esta vigilancia en un “abanico de actuaciones” contra la suciedad: refuerzo de personal de limpieza, equipos específicos para peinar el entorno de contenedores, brigadas de proximidad operativas 24 horas para incidencias rápidas y campañas de información dirigidas al comercio y a los vecinos sobre cómo y cuándo sacar cada fracción de residuos. También se hace un seguimiento especial de contenedores de obra para evitar el “efecto llamada” que genera basureros improvisados a su alrededor.