La Operación Campamento ya no es solo un plano sobre la mesa que lleva diseñandose desde 1989. Con los últimos trámites urbanísticos completados y el anuncio del inicio de obras, arranca la transformación de 2,1 millones de metros cuadrados de antiguos suelos militares del suroeste de Madrid en un nuevo barrio con más de 10.000 viviendas, la mayoría públicas o con algún tipo de protección. Es la mayor operación de regeneración urbana que afronta la capital junto con Madrid Nuevo Norte y está llamada a cambiar de forma profunda el parque de vivienda asequible de la ciudad durante la próxima década.
El desarrollo de Campamento está en el distrito de Latina, entre el paseo de Extremadura y las avenidas de los Poblados y de la Aviación, sobre los terrenos de antiguos cuarteles hoy en desuso. Del total, unas 7.000 unidades (aproximadamente el 65%) tendrán algún tipo de protección: 3.800 viviendas de protección pública de precio limitado, 2.100 de protección pública básica y 1.100 destinadas específicamente al alquiler asequible, mientras que las 3.700 restantes serán libres.
El desbloqueo político y los primeros pasos
Tras casi cuatro décadas de bloqueos, la operación se reactivó definitivamente con el acuerdo alcanzado entre el Gobierno central y el Ayuntamiento de Madrid, que culminó en 2024 con el visto bueno municipal al proyecto conjunto y la creación de la Junta de Compensación que gestionará el desarrollo. El Estado, a través del Ministerio de Vivienda y de SEPES, aporta los suelos militares y ha inyectado fondos adicionales para su adquisición y urbanización, mientras que el Ayuntamiento asume la tramitación urbanística y el despliegue de parte de las infraestructuras locales.
Según los calendarios manejados por ambas administraciones, la licitación de las obras de urbanización se programó para 2025 y 2026, con la intención de iniciar la construcción de las primeras promociones residenciales a finales de 2025, cosa que no ha ocurrido, pero ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció in situ el inicio de las obras, además de otras medidas controvertidas para el control del alquiler que favorecen a los propietarios, como la reducción del IRPF.
Distintas estimaciones sitúan la finalización del desarrollo completo en torno a 2031, con una ejecución en dos grandes fases que irá poniendo viviendas en el mercado de forma gradual.
Más vivienda pública y soterramiento de la A‑5
Campamento no es solo un proyecto residencial: incluye también una de las grandes obras viarias de la ciudad, la prolongación del soterramiento de la A‑5 más allá de la avenida de los Poblados, para coser el nuevo barrio con el tejido urbano existente y reducir el efecto barrera de la autovía. El primer tramo del soterramiento, entre el paseo de Extremadura y Los Poblados, lo impulsa el Ayuntamiento, mientras que el segundo, ligado directamente a Campamento, corre a cargo del Gobierno central dentro del propio desarrollo.
El objetivo es que la llegada de los 10.700 hogares no vaya acompañada de más ruido y tráfico en superficie, sino de nuevas conexiones soterradas, mejor transporte público y grandes zonas verdes que articulen el barrio y lo conecten con municipios vecinos como Alcorcón. Por volumen de viviendas y por integración de infraestructuras, el Ejecutivo central y el Ayuntamiento coinciden en presentarlo como un emblema de “vivienda asequible ligada a ciudad más sostenible”.
Impacto en el parque de vivienda de Madrid
La Operación Campamento llega en paralelo a otros planes del Ayuntamiento por ampliar el parque de alquiler asequible a través de la EMVS, que tiene en marcha más de 6.000 viviendas y prevé iniciar otras 2.500 en 2026 en seis distritos distintos. Sumados, estos programas y los 10.700 pisos de Campamento suponen, a medio plazo, más de 16.000 nuevos hogares con algún tipo de protección o alquiler moderado.
Para los madrileños que buscan casa el efecto no será inmediato y está por ver si influirá en el futuro más lejano tras la tendencia al alza de los precios de la vivienda en los últimos años, con subidas de anuales de hasta el 20% en algunos barrios según los datos de Idealista.
