La conexión definitiva de la línea 11 con el sur de Madrid ya tiene trazado elegido y rompe con una de las ideas más repetidas en los últimos años: no pasará por Colonia Jardín ni sumará nuevas paradas intermedias, sino que enlazará directamente La Fortuna con Cuatro Vientos, bajo la base aérea, en un túnel de algo más de dos kilómetros. La Comunidad de Madrid apuesta así por un “atajo” rápido entre las líneas 11 y 10, pensado para reforzar la red en su conjunto más que para añadir una estación extra en barrios que ya tienen otras alternativas de transporte.
El estudio informativo encargado por la Consejería de Transportes analizó tres alternativas para rematar la línea 11 por el sur, incluida una prolongación hasta Colonia Jardín (línea 10 + Metro Ligero), pero finalmente se ha impuesto la opción que conecta La Fortuna con Cuatro Vientos sin paradas nuevas. Según ese análisis, enlazar por Cuatro Vientos resulta más eficiente en términos ambientales, económicos y funcionales y beneficia a más usuarios potenciales que llevar el trazado a Colonia Jardín, donde la demanda adicional sería menor y el coste de obra, mayor.
La decisión deja fuera, al menos en esta fase, aspiraciones como una estación específica en el barrio de Las Águilas, cuyos vecinos llevan años reclamando un acceso directo a la 11 y han organizado incluso movilizaciones para que se contemplara una parada en el proyecto.
Un túnel de 2,2 kilómetros bajo la base aérea
El enlace sur de la 11 aprovechará primero un tramo fantasma ya construido. El fondo de saco de casi un kilómetro que existe más allá de la actual terminal de La Fortuna, usado hasta ahora como simple culata técnica. A partir de ahí se excavará un nuevo túnel de unos 2.272 metros que discurrirá bajo los terrenos militares de la base aérea de Cuatro Vientos hasta empalmar con la estación actual de línea 10, donde se habilitará un nuevo andén y vestíbulo específico para la 11.
Entre ambos extremos no habrá estaciones intermedias, pero sí dos pozos de ventilación, dos salidas de emergencia y un pozo de bombeo, elementos imprescindibles para la seguridad y la explotación de un tramo subterráneo de este tipo. El presupuesto estimado ronda los 150,5 millones de euros (IVA incluido) y el plazo de obra calculado es de dos años y nueve meses, por lo que será difícil que el servicio esté operativo antes de 2030.
Qué gana la red con esta “línea diagonal”

Aunque pueda decepcionar a quienes esperaban más paradas, el objetivo del Gobierno regional es convertir la 11 en una gran “línea diagonal” que coserá de suroeste a noreste el mapa del Metro, conectando barrios y líneas que hoy obligan a rodeos por la 6 o por el centro.
Cuando estén terminadas todas las ampliaciones previstas, la 11 unirá Cuatro Vientos con Valdebebas Norte, pasando por: La Fortuna, Plaza Elíptica y el nuevo tramo hasta Conde de Casal (actualmente en obras, con estaciones como Comillas y Madrid Río). Además de el eje central hacia Vinateros, La Elipa, Pueblo Nuevo y Arturo Soria, según los diseños avanzados para el tramo Conde de Casal–Mar de Cristal. En el norte seguirá hacia Valdebebas y el aeropuerto, con hasta seis nuevas estaciones y enlace a Barajas en el tramo Mar de Cristal–Valdebebas Norte.