Desde hace varios días vecinos y vecinas de diferentes puntos de Madrid capital han estado compartiendo a través de redes sociales una experiencia común: el agua de sus grifos tiene un olor fuerte a cloro e, incluso, han notado alteraciones en su sabor.
Una de las vecinas afectadas aseguraba en un post de X –antes Twitter– recogido por El Economista que «Todos los años por estas fechas, suele pasar. A mí me dijeron una vez que era por temas de limpieza, que no era perjudicial para la salud. Pero sabe asquerosa».
Esa explicación la han confirmado este lunes 8 de junio tanto SAMUR-Protección Civil como el Canal de Isabel II a través de un comunicado en el que se detallan las causas de estas alteraciones en el agua del grifo de Madrid.
En el escrito –que han publicado en su página web– señalan que «Tras una maniobra realizada en una de nuestras potabilizadoras, los usuarios de algunos municipios pueden haber percibido un cambio en el olor y sabor del agua en sus grifos».
Eso sí, aseguran que a pesar de estas alteraciones el agua sigue siendo potable y apta para el consumo. No obstante, «se están efectuando actuaciones en la red de distribución para eliminar el sabor y olor atípicos, que irán desapareciendo paulatinamente», señalan, aunque no se ha especificado una fecha concreta.
Unos trabajos que normalmente pasan desapercibidos
En el comunicado publicado por el Canal de Isabel II explican también que este tipo de trabajos de mantenimiento, limpieza y mejora en las estaciones de tratamiento de agua potable se realizan de manera periódica y que, normalmente, pasan desapercibidas para el usuario.
Sin embargo, en algunas ocasiones como la presente, esas labores pueden influir en el sabor u olor del agua suministrada.