Isabel Díaz Ayuso ha anunciado una nueva rebaja fiscal. Ahora el Gobierno regional bonificará al 100% el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales Onerosas (ITP/ITPO) en la compraventa de arte cuando la operación se haga a través de galerías especializadas y marchantes, lo que en la práctica supone eliminar el actual gravamen autonómico del 4% sobre estas transacciones.
Hasta ahora, la compra de una obra de arte de segunda transmisión (es decir, que no se adquiere directamente al artista, sino a través de un intermediario profesional) tributaba en Madrid al 4% en el tramo autonómico del ITP, además del IVA o impuestos estatales correspondientes según el caso.
Según los cálculos del Ejecutivo regional, la supresión del gravamen autonómico supondrá un ahorro agregado de unos 700.000 euros anuales para los contribuyentes vinculados al mercado del arte, que dado el precio del arte en estos momentos se entiende que son una minoria adinerada.
Por qué se elimina el impuesto a la compra de arte
Ayuso hizo público este movimiento durante una visita al Salón de Arte Moderno (SAM), que se celebra en el Círculo de Bellas Artes y funciona como uno de los grandes eventos satélite de ARCOmadrid. Ante galeristas y coleccionistas, la presidenta defendió que “España no puede penalizar a sus galerías y a sus artistas frente a sus competidores europeos” y que el objetivo es crear “un entorno fiscal más favorable” para un sector que compite con países donde el tratamiento tributario del arte es menos gravoso.
Aunque esta bonificación se refiere a un impuesto autonómico relativamente pequeño, el gesto se enmarca en un pulso mayor: el del IVA cultural. El mercado del arte lleva años reclamando al Gobierno central que rebaje el IVA del 21% que soporta la compraventa de obras en España, muy por encima del de Italia (5%), Francia (5,5%) o Alemania (7%). La Comunidad de Madrid no tiene competencias sobre ese IVA, pero sí sobre el tramo autonómico del ITP, y utiliza esa palanca para intentar acercarse al “modelo europeo” y marcar perfil propio frente al Ministerio de Cultura.
Madrid quiere ser un polo del mercado del arte

El Gobierno regional justifica la medida también en clave de posicionamiento internacional. Madrid concentra alrededor del 30% de las galerías españolas y España ocupa el quinto puesto en el mercado europeo del arte, por detrás de Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, con cerca del 1% del volumen global. La eliminación del 4% autonómico busca reforzar esa posición y atraer operaciones de compraventa que podrían irse a otras plazas con fiscalidad más amable, especialmente en un contexto en el que ARCO y el resto de ferias y salones han convertido a la ciudad en escaparate anual para coleccionistas de todo el mundo.
La rebaja se suma a otras líneas de apoyo al sector: para 2026, la Comunidad prevé destinar 9,4 millones de euros al programa de Museos y Exposiciones y ha mantenido desde 2020 un presupuesto de unos 500.000 euros anuales para la compra de obras de arte, con 332 piezas adquiridas en este periodo y refuerzo de infraestructuras como el almacén del CA2M, en Móstoles. Sobre la mesa hay además una proposición no de ley para pedir al Congreso un IVA reducido en la compraventa de arte, con la que el Ejecutivo regional quiere presionar al Gobierno central para que acompañe la rebaja autonómica con cambios en la fiscalidad estatal.
Quién se beneficia y qué límites tiene
El anuncio habla de “compraventa realizada a través de galerías especializadas y marchantes”, lo que deja fuera, en principio, operaciones entre particulares que no pasen por estos intermediarios y otras figuras distintas a la venta directa (donaciones, herencias, etc.), que tributan por otros conceptos.
Según datos de Cinco Días los ricos de Madrid concentraban ya el 70% de sus bienes de lujo en arte por motivos fiscales en 2023. Por lo que el arte lleva siendo un refugio fiscal en la región desde hace años, siendo una excepción curiosa en el paronáma nacional. En casi todas las comunidades autónomas, según el medio especializado en economía de El País, la proporción de joyas y vehículos supera con creces la de obras de arte.