Casi todas las ciudades tienen una gran vía, pero como la de Madrid no hay ninguna. Aunque seas madrileño de pura cepa, siempre que pasees por ella vas a descubrir algo diferente, pero hay muchas cosas que la hacen ser uno de los puntos más emblemáticos de la capital:
- Edificio Metrópolis. Si no has llevado a tus amigos de fuera a que hagan fotos delante de él, el chotis no corre por tus venas.

- El Círculo de Bellas Artes. Imprescindible subir a su azotea para ver el atardecer.

- Los heavys que hay en frente del McDonald. No sé sabe cuando llegaron ni porqué se quedaron, pero sin ellos la Gran Vía no sería lo mismo.

- El bar chicote. Aunque ahora es un museo, seguro que tus abuelo te cuenta que él vació alguna de esas botellas.

- Cines Capitol. ¿Quién no ha ido a conseguir una foto de algun famoso?

- Edificio Capitol. Es un peñazo pillar las luces encendidas para la mítica foto, pero ¿y lo bien que queda?

- El Musical del Rey León. Todos los años quieres ahorrar para ir, pero para cuando reúnas la pasta ya no va a estar.

- Casa del libro. Si eres generoso puedes tener un poema personalizado antes de entrar

- La última planta de El Corte Inglés. Merece la pena amontonarse en el ascensor para subir en Navidad.

- La tienda de Zara. Llevar a tus amigos de fuera a hacer turismo a este Zara no es raro.

- Edificio Telefónica. De pequeño pensabas que era el edificio más alto del mundo.

- El limpiabotas. Los que no son madrileños piensan que sólo existe en las películas, pero en Gran Vía tenemos uno de verdad.

- El Vips. Entras por echar un vistazo, pero al final siempre te quedas a merendar

- El restaurante de los 40 Principales. Por mucho que ahora sea el de Antena 3, para tí siempre será el de los 40.

- El Palacio de la Prensa. Es muy probable que no sepas porqué se llama así, pero es punto de referencia para localizar a los amigos en Callao.

- El Hotel Senator. Es muy común ver salir a turistas con sandalias y calcetines de él.

- La tienda de muñecas Así. La van a cerrar, pero nunca te vas a olvidar del mal rollo que dan.

- Edificio España. Tantos años ahí olvidado y seguro que ahora te da pena que lo conviertan en un hotel.

- Las tiendas de souvenirs de Madrid. A un madrileño no se le ocurre entrar ni a comprar agua, pero los turistas compran hasta flamencas.

- La sureña. Intentar pasar por su terraza un jueves para ir a Plaza España es casi imposible.

- Edificio Grassy. Puede que por ese nombre no te suene, pero es el de “Rolex” de toda la vida.

- Los autobuses de dos plantas que pasan cada 2×3 llenos de turistas con moreno gamba.

- El Palacio de la Música. ¿Nunca fuiste a ver una película antes de que lo cerrasen?

- Los Starbucks. Seguro que alguna vez has ido a posta por un Frapuccino teniendo otra cafetería al lado.

- Gente, mucha gente, sobre todo en Navidad. Intentar caminar por ella en esta época está considerado como deporte de riesgo.
