Carabanchel se prepara para estrenar una gran plaza con menos asfalto y más vida de barrio. El Ayuntamiento ha dado luz verde a la remodelación integral de la plaza de Oporto y su entorno dentro del Plan Sures, una actuación presupuestada en 5,3 millones de euros (inicialmente eran 2 millones) entre 2026 y 2027, que busca transformar este nudo de tráfico en un verdadero espacio peatonal de encuentro para el sur de Madrid.
La intervención se centrará en reducir el protagonismo del coche y ganar superficie para aceras, zonas estanciales y arbolado, siguiendo la línea de otras reformas recientes en el casco histórico de Carabanchel. El proyecto contempla la reordenación completa del tráfico, con menos carriles, pasos de peatones mejorados y cambios de sentido en las calles del entorno: Glorieta del Valle del Oro y el cruce de la calle General Ricardos con las calles de la Oca y Valle de la Oca.
El nuevo diseño ampliará las áreas verdes, introducirá parterres y nuevos árboles y sustituirá buena parte del pavimento asfaltado por materiales más amables, como losas de granito y zonas de estancia con bancos, iluminadas con alumbrado LED de alta eficiencia. Aunque entre los vecinos la gran incertidumbre es si esto hará que se disipen los botellones diarios que ocurren en la zona, o por el contrario aumentarán, como han dejado plasmado en el anuncio que ha hecho en redes sociales el concejal del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Izquierdo.
Una inversión estratégica para el sur de Madrid
Los 5,3 millones de euros destinados a Oporto son la partida más alta de las nuevas actuaciones del Plan Sures para este año, el programa municipal que pretende reequilibrar los distritos del sur y el este con más zonas verdes, mejores espacios públicos y equipamientos de calidad. En paralelo, el Ayuntamiento continúa renovando calles y plazas del casco histórico de Carabanchel Bajo, donde ya se han acometido obras de plataforma única, plantación de arbolado y mejora de la accesibilidad por valor de 3,2 millones de euros.
La futura plaza de Oporto será, así, una pieza clave en esa red de nuevos espacios peatonales que buscan coser el barrio, dar aire a una de las zonas más densas de Madrid y demostrar que el reequilibrio también pasa por sustituir asfalto por sombra, bancos y vida en la calle.