El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ha conseguido un respaldo judicial clave en su política urbanística tras la reciente sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº1 de Madrid, que ha dado la razón al consistorio en su decisión de denegar la licencia de obras para la construcción de 84 viviendas en el sector Cristo de Rivas. La promotora afectada, Jarama Desarrollos Inmobiliarios, recurrió la negativa municipal, pero el fallo judicial ha validado el criterio técnico del Ayuntamiento: no se puede edificar hasta que se completen las obras de urbanización imprescindibles en la zona.
Hay varias razones que apoyan la posición del Ayuntamiento. Primero, los terrenos no están considerados suelo urbano: tras más de 14 años desde el inicio de las obras del sector, aún faltan infraestructuras clave como la red general de evacuación de aguas pluviales, colectores generales de saneamiento, parte de los viales y zonas verdes obligatorias. La ausencia de estas infraestructuras supone un riesgo para la seguridad de las personas que pudieran habitar las futuras viviendas.
También se señala que es la Junta de Compensación la encargada de acometer las obras de urbanización, según la normativa urbanística y el convenio firmado en 2018 con el Ayuntamiento. Y por último, se recalca la competencia municipal para autorizar la compatibilidad de las obras de edificación con las de urbanización y, en este caso, la decisión de no conceder licencias en régimen de simultaneidad está justificada y es legal.

La reacción del Ayuntamiento de Rivas
El gobierno municipal de Rivas ha celebrado la sentencia como un respaldo a su modelo de ciudad que sostenible, defendiendo que la protección del entorno urbano y la correcta planificación deben prevalecer sobre intereses especulativos. El objetivo, según el comunicado del consistorio, no es impedir la construcción de nueva vivienda, sino garantizar que cualquier desarrollo se realice con todos los servicios básicos y garantías para los futuros residentes.
Aunque la sentencia aún no es firme, pero sienta un precedente relevante para otros desarrollos pendientes en el municipio. El Ayuntamiento ha presentado ya el avance del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), apostando por reorganizar lo construido, regenerar espacios y consolidar un modelo de ciudad que «prioriza la calidad de vida».