Los supermercados y las grandes superficies serán el objetivo de una nueva huelga de consumo. Los miércoles 28 de octubre y 4 de noviembre, las organizaciones convocantes piden a los ciudadanos que eviten comprar en estos establecimientos y opten por mercados municipales, comercios de barrio o productores locales.
La iniciativa, impulsada por FACUA, Justicia Alimentaria y la Confederación de Sindicatos de Inquilinas, culminará el 11 de noviembre con una huelga general en la que se propone paralizar todas las compras, tanto en tiendas físicas como por internet.
¿Qué reclaman los convocantes?
La protesta busca denunciar el aumento del coste de la vida y exigir medidas para reducir los alquileres y controlar los precios de productos esenciales, como los alimentos, la energía y el transporte.
Las organizaciones también reclaman mayor transparencia en los márgenes comerciales de las grandes distribuidoras. La participación es voluntaria y la convocatoria no obliga a cerrar a ningún establecimiento.