Todos los caminos de Madrid llevan al Palacio Real (o deberían). Llegar hasta él es uno de los paseos más bellos de la ciudad, por esa plaza de España peatonalizada hasta los jardines de Sabatini, subiendo desde Campo del Moro o cruzando Ópera hasta la plaza de Oriente… y ¡bam! Ahí aparece, tan espléndido y magnánimo, con sus 135.000 metros cuadrados y 3.418 habitaciones. Pero en su interior, no habita ningún rey.
El último monarca que vivió entre sus paredes fue Alfonso XIII, quien lo abandonó en 1931, tras proclamarse la Segunda República. Durante esta época, pasó a llamarse Palacio Nacional y recibió un nuevo residente: Manuel Azaña. El presidente ubicó aquí su despacho y también su hogar, siendo el último jefe de Estado en residir habitualmente en el Palacio Real.
17 agosto 2026 10:00 + más fechas disponibles
El actual Palacio Real se levanta sobre el lugar que ocupaba el Real Alcázar de Madrid, fortaleza musulmana (que acabó convirtiéndose en residencia de los Austrias) que sufrió un incendio durante la Nochebuena de 1734 y quedó reducida a cenizas. Fue entonces que Felipe V mandó construir un palacio nuevo en piedra: en 1738 arrancó la construcción del edificio que conocemos hoy.
Los habitantes actuales del Palacio Real: Goya, Velázquez, Stradivarius…

El Palacio Real es un enorme museo. La arquitectura del lugar está repleta de detalles como la bóveda pintada por Corrado Gianquinto que decora la escalera principal; o las diversas pinturas de artistas como Velázquez, Goya, Caravaggio, Sorolla, Luis Tristán… pero también tapices, esculturas, increíbles colecciones de porcelanas de todas las procedencias y mobiliario histórico.
Destaca el conjunto de instrumentos fabricados por Antonio Stradivari, un quinteto palatino formado por dos violines, una viola y dos violoncelos y que se pueden ver durante la visita ubicados en la sala Stradivarius. Y no solo se exponen, sino que en ocasiones especiales suenan en directo en formato concierto.
Pero hay detalles y salas que son una gran obra de arte en su totalidad, como la escalera principal, proyectada por Sabatini y construida en mármol de Robledo de Chavela; o el epatante salón de Gasparini, adornado y pintado por el napolitano Mattia Gasparini, quien bajo las órdenes de Carlos III, diseñó esta estancia de puro rococó.

O el Salón del Trono, icono absoluto de poder y símbolo de la monarquía española. En su interior se juntan frescos de Giambattista Tiepolo, terciopelos genoveses y majestuosas consolas, espejos y tronos tallados en Nápoles. Además, la estancia reúne obras maestras e históricas de las Colecciones Reales, como esculturas de Jacques Jonghelinck y Matteo Bonuccelli, bronces traídos por Velázquez, relojes franceses de época y grandes lunas de vidrio de La Granja. Una absoluta joya artística en sí misma.
De las más de 3.418 habitaciones, en la visita guiada apenas se descubre una pequeña parte. Además de las salas mencionadas, también destaca el Comedor de Gala, que puede recibir hasta 140 invitados; las Cocinas Reales, que guardan objetos tan curiosos como la primera nevera eléctrica que llegó a Madrid; o la Real Armería, la única que ha llegado prácticamente intacta hasta nuestros días en Europa y que acaba de reabrir tras un proceso de restauración.
Leyendas y túneles: la otra historia del Palacio Real
Hay una historia diferente a la oficial que nos lleva por las anécdotas, dimes y diretes de los mentideros de la villa. Como esas voces que dicen que el incendio del Alcázar fue, en verdad, ordenado por el propio Felipe V para obligar a la construcción de un nuevo palacio.
O las habladurías sobre la reina Isabel de Farnesio (mujer de este mismo monarca). Se comenta que soñó que un centenar de esculturas caerían sobre ella causándole la muerte. Y de ahí, la decisión de su hijo, Carlos III, quien mandó retirar las estatuas de la cornisa del Palacio Real para disponerlas a lo largo de la plaza de Oriente (lugar que ocupan actualmente).

También es el caso de las arquitecturas ocultas a simple vista, esos túneles que agujerean el subsuelo del palacio y servirían de vía de escape en caso de ser necesario, o de pasadizo para ir de un lugar a otro sin ser detectados. Es el caso del túnel de la Encarnación (que unía las cocinas reales con este monasterio) o el de Villanueva, construido por José Bonaparte y que une el Palacio Real con la Casa de Campo. Este último, restaurado parcialmente, se puede visitar.
¿Qué eventos se organizan en el Palacio Real?
La Familia Real reside en el Palacio de la Zarzuela pero el Palacio Real sigue siendo testigo de los grandes actos de Estado. Por sus salones han pasado figuras como Barack Obama, Xi Jinping o la reciente visita del papa León XIV.
Sus estancias han sido testigo de hechos históricos como la Firma del acta de adhesión del Reino de España a las Comunidades Europeas, las bodas de estado (siendo la última la de los vigentes reyes), la firma de la abdicación de Su Majestad el rey Juan Carlos I o la proclamación de Su Majestad el rey Don Felipe VI de Borbón.