Dormir en un tren ya no es cosa del pasado. Antes, los largos trayectos sobre las vías obligaban a los pasajeros a pasar la noche en modestos coches-cama. Hoy, el diseño de los años 50 resulta mucho más funcional y cómodo y existen hoteles que buscan ofrecer experiencias diferentes en la ciudad.
A solo 15 minutos de Madrid, podemos alojarnos en un auténtico vagón de ferrocarril en medio de la naturaleza. La finca hotelera Las Charolas, situada en San Agustín del Guadalix, cuenta con dos vagones de tren que se han transformado en pequeños apartamentos con su propio salón-cocina, baño y dormitorio.
Una nueva vida a los vagones
Estos peculiares alojamientos dan una segunda vida a antiguos vagones de los años 50 y 60. Empresas especializadas en restauración se encargan de acondicionar estos espacios para que sean habitables sin perder su valor histórico. A lo largo del proceso se refuerzan los materiales, se lija la madera y se instalan la electricidad y el agua.
Una vez están listos, los vagones se trasladan a su destino y se colocan sobre un tramo de vías, respetando la disposición original de la construcción. Además, para lograr la inmersión en universo del ferrocarril, es importante cuidar la decoración con antiguas mesas redondas, fogones de gas, chimeneas de hierro forjado o escaleras de este mismo material que mantengan la estética.
El viaje que nunca empieza

Quienes suben a estos vagones no realizan ningún viaje. La idea de disfrutar del camino toma un sentido casi literal en estos espacios, donde el punto fuerte es apelar a la nostalgia. Podemos imaginar las historias que sucederían en estos espacios, pero sin movernos en ningún momento.
En este retiro turístico al pasado no puede faltar un elemento: el entorno natural. La finca Las Charolas está rodeada por un paisaje mediterráneo con encinas, enebros, tomillo, romero y flores silvestres. Han instalado unas pequeñas terrazas en el exterior de los vagones, de manera que sus huéspedes no busquen la necesidad de que el tren se mueva.
Así, esta propuesta se suma a la lista de hoteles situados en enclaves idílicos y con propuestas originales para pasar una escapada en pareja o diferente a la habitual. En cuanto al precio, se puede reservar una noche para dos personas en estos vagones por unos 190 euros.