Los barrios de San Isidro y Opañel, en Carabanchel, incorporan 3.100 plazas de aparcamiento regulado a la zona SER tras una consulta vecinal en la que el 74% de los residentes votó a favor. Es un paso más en la expansión del sistema de estacionamiento regulado hacia el sur de la ciudad, con el que el Ayuntamiento quiere frenar el efecto frontera y garantizar sitio a quienes viven en estas zonas cada vez más presionadas por el tráfico de paso.
San Isidro y Opañel forman parte del distrito de Carabanchel, uno de los grandes barrios residenciales de Madrid y un imán de coches que vienen de fuera para aparcar gratis cerca de la M-30 y de las zonas de bajas emisiones. La nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible ya preveía que estos dos barrios entrasen en la SER antes del 31 de diciembre de 2029, dentro de una primera fase que también incluye Peñagrande, Valdezarza y Costillares.
Ahora, el Ayuntamiento concreta el movimiento en Carabanchel donde la señalización, pintura y parquímetros se irán instalando en los próximos meses. Según la documentación de la consulta ciudadana, el despliegue se hará por fases para ir ajustando calles y reservas verdes/azules a la demanda real, pero el horizonte es claro: antes de que acabe la década, todo el perímetro de estos barrios estará bajo control SER.
Un cambio respaldado por los vecinos

Uno de los argumentos políticos del Ayuntamiento es que esta ampliación “no se impone desde arriba”, sino que llega tras ser solicitada en múltiples ocasiones por las asociaciones vecinales y ratificada a través de Decide Madrid. En la consulta específica sobre la ampliación del SER en Carabanchel, la suma de San Isidro (fase 2) y Opañel (fase 1) arrojó un apoyo del 74% a favor de la regulación del aparcamiento en estas calles.
El motivo está en el día a día: desde que se implantaron las zonas de bajas emisiones en el centro y se reforzaron parquímetros en distritos colindantes, muchos conductores han empezado a usar San Isidro y Opañel como aparcamiento disuasorio gratuito, saturando las plazas de los residentes. Para quienes viven allí, la SER se ha convertido en un mal menor, ya que supone pagar por estacionar, sí, pero a cambio se gana rotación, se limita el coche forastero de larga estancia y se mejora la posibilidad de encontrar sitio al llegar a casa.
Cómo será la nueva zona SER de San Isidro y Opañel
Aunque los planos detallados se publican en el portal municipal, el modelo es el mismo que se ha aplicado en otros barrios que se acaban de incorporar a la SER.
Claves:
- Plazas verdes para residentes, donde quienes tengan tarjeta de residente pueden aparcar largas estancias pagando una tarifa reducida anual o mensual.
- Plazas azules para no residentes, con límite horario (máximo 2–4 horas según tramos) y tarifas por minuto destinadas a favorecer la rotación del coche de paso.
- Horario general del SER: de lunes a viernes de 9:00 a 21:00, y sábados (y algunos festivos) hasta las 15:00, aunque la nueva ordenanza abre la puerta a ampliar el servicio a domingos y noches en zonas concretas, algo que podría llegar más adelante si la presión lo exige.
En total, la ampliación del SER a 22 barrios de siete distritos (entre ellos Carabanchel y Usera) sumará 66.120 nuevas plazas reguladas hasta 2035, un 36% más de las actuales. Los 3.100 puestos de San Isidro y Opañel son solo una pieza de ese puzle, pero muy significativa para el sur de la ciudad.
Aunque esta ampliación concreta afecta a Carabanchel, el contexto incluye también a Usera: barrios como Moscardó, Almendrales, Pradolongo, Zofío u Orcasur llevan tiempo incorporándose progresivamente al SER para frenar el efecto frontera en el sur. Zofío, por ejemplo, ha estrenado parquímetros recientemente, y otras zonas de Usera ya han visto cómo las reservas verdes han cambiado la manera de aparcar.