El párkinson es una enfermedad que afecta a más de 200 000 personas en España, según los datos de la Sociedad Española de Neurología. El número de pacientes se ha duplicado desde el 2012 y un hospital madrileño acaba de impulsar un nuevo sistema de análisis para detectarlo de forma precoz.
Se trata del Hospital General Universitario Gregorio Marañón que, gracias a la colaboración entre su Servicio de Neurología y la Universidad Politécnica de Madrid, ha desarrollado una herramienta con tecnología radar que permite diagnosticar el parkinson en fases muy iniciales.
Tecnología cómoda y rutinaria

El sistema identifica alteraciones motoras sutiles en personas que aún no cumplen con los síntomas de la enfermedad, lo que permite adelantarse al diagnóstico de manera cómoda, accesible y no invasiva.
Para el doctor Francisco Grandas, jefe del servicio de Neurología del Gregorio Marañón, “con este proyecto se abre la posibilidad de estudiar la marcha en pacientes no solamente párkinsoniano, sino en aquellos potencialmente con riesgo de padecer esta enfermedad con una prueba que no sólo se pueda realizar en situaciones experimentales, sino en un ámbito más rutinario”, tal y como recoge la Comunidad de Madrid.
La herramienta se ha dado a conocer en el marco del Día Mundial del Párkinson, que se conmemoró el pasado sábado 11 de abril. Ya ha demostrado ser eficaz para diferenciar entre personas sanas y pacientes afectados y tiene un rendimiento comparable al de otras técnicas ya existentes.
Analizar cada paso

El nuevo dispositivo funciona a través de la emisión de ondas de radiofrecuencia y el análisis de su eco, utilizando el fenómeno Doppler, que distingue el sonido agudo de una ambulancia al acercarse y más grave al alejarse.
Según explica Juan Ignacio Godino, ingeniero de la UPM, desde la Comunidad de Madrid, el sistema monitoriza diferentes aspectos de la locomoción y detecta cambios que en una exploración neurológica convencional podrían pasar desapercibidos.
Así, se mide la longitud de la zancada, la velocidad de los pies, el movimiento del tronco o el braceo, que pueden indicar una fase prodrómica del párkinson, donde aún no se puede establecer el diagnóstico pero sí detectar el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Además de este sistema, el Hospital Gregorio Marañón está haciendo un estudio con tres grupos de participantes, entre los que se encuentran personas con mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, pacientes diagnosticados e individuos sanos.
Según ha comprobado la neuróloga Valle Pérez del Olmo, las alteraciones en la marcha son mayores conforme la enfermedad está presente o en riesgo, lo que indica que esta herramienta puede ser un buen indicador para detectar el párkinson.