Madrid crece constantemente con nuevos barrios como Los Ahijones, pero no aumenta la representación femenina. De las 15 nuevas personalidades que darán nombre a estas calles, solo dos son mujeres.
Este dato no sorprende, pues en 2024 el Instituto Nacional de Estadística estudió los nombres de las calles de la Comunidad de Madrid y mostró que menos de un 20% están dedicadas a mujeres. Todavía hoy, cuesta imaginar un nuevo callejero de Madrid protagonizado por figuras femeninas y que recuerde sus propios relatos.
Esta fue la idea que tuvo la artista y diseñadora Lorena Madrazo en 2017, cuando lanzó a internet su proyecto de un Callejero Feminista de Madrid. Ideó una aplicación en la que navegar por un nuevo mapa de Madrid, donde las calles cambiaban sus nombres por los de mujeres clave de la historia.
“Estaba muy interesada en conocer historias de mujeres y también pensé en que constantemente estamos caminando y ni siquiera sabemos qué significan los nombres de los lugares por donde pasamos”, explica la artista y creadora a Madrid Secreto.
Aumentar los referentes femeninos

El callejero surgió mientras estudiaba un máster de producto digital, con el objetivo de detectar una necesidad social y cubrirla con una nueva aplicación. Lorena Madrazo se dio cuenta de que faltaban muchos referentes femeninos en la sociedad y gracias a la plataforma Wiki Mujeres, descubrió las biografías de muchas mujeres desconocidas.
Así, pensó que llevar estos relatos a nuestros trayectos diarios por la ciudad podía ser una buena idea: “Quería enlazar las historias de estas mujeres con las calles y diseñar una aplicación que permitiese leer, interactuar y añadir más datos con realidad aumentada”, cuenta.
En su propuesta, los nuevos nombres quedaban vinculados a la historia de los lugares, como sucedía al sustituir la Glorieta de Embajadores por Glorieta de las Cigarreras. Allí era donde vivían las mujeres que trabajaban en la Fábrica de Tabacos de Madrid, quienes crearon su propia comunidad e incluso desarrollaron relaciones entre ellas, tal y como explicó Mikel Herrán en un vídeo de Madrid Secreto.
Pensando en grande y dejándolo en pequeño
El callejero feminista de Madrid era solo el primer paso de un proyecto aún mayor que tenía en mente Lorena Madrazo. La artista, convencida del poder de los mapas y los nombres para contar historias, creó el concepto de “Ciudad Mutante”: un callejero cambiante que pudiera “extenderse a diferentes colectivos como el LGTBIQ+ o modificarse según el momento del año”.
El prototipo de Madrid es solo una pequeña muestra del potencial que puede tener este callejero y la artista soñaba con exportarlo a otras ciudades del mundo. Para ella, “es una forma de aportar conocimiento de manera asequible y sin imponer nada”. También cree que se podría incluir información sobre los comercios locales, colaborando con ellos e incrementando el espíritu comunitario.
El reto de la Ciudad Mutante

Nueve años después de la idea original, Lorena Madrazo continúa defendiendo su callejero feminista y cree que “ahora la situación política es más complicada y justo por eso es más necesario dar a conocer las historias de las mujeres”.
Le encantaría ver su mapa integrado en plataformas que usamos a diario como Google Maps y cree que no es una cuestión estética, sino de responsabilidad civil. Incluso llegó a escribir una carta ficticia al antiguo director de Google proponiéndole su idea y pidiéndole que pusiese su tecnología a favor de los ciudadanos.
“Tienes el poder suficiente para ofrecer conocimientos e información al ciudadano de forma positiva, útil y sencilla gracias a la utilización de Google Maps. Imagina cuántas biografías podemos conectar, cuántas historias de mujeres que no tuvieron suficiente visibilidad en su momento” escribía en ella.
El mapa de Madrid sigue cambiando con nuevos barrios, negocios, estructuras y algunas despedidas. De alguna forma, es la “ciudad mutante” que describe Lorena Madrazo, pero que aún mantiene el reto de dar más voz a las mujeres y de incluirlas en su callejero.