El cierre de la línea 10 entre Nuevos Ministerios y Cuzco va a redibujar desde este sábado uno de los ejes clave de la movilidad madrileña. Las obras de remodelación integral de la estación de Santiago Bernabéu obligan a suspender el servicio de metro en este tramo hasta finales de año, y la ciudad se apoyará en un “metro en superficie” improvisado: el servicio especial gratuito de autobuses S10.
El corte deja sin conexión directa por la 10 a las estaciones situadas entre Nuevos Ministerios y Cuzco, con el entorno del estadio como epicentro de una reforma que busca ampliar andenes, modernizar instalaciones y preparar la estación para el aumento de viajeros que trae consigo el nuevo Bernabéu. La línea seguirá funcionando con normalidad al sur de Nuevos Ministerios y al norte de Cuzco, pero el puente subterráneo entre ambos puntos desaparece hasta finales de años y obliga a miles de usuarios a replantear sus trayectos diarios.
Una línea lanzadera gratuita de autobús

Para evitar que el eje de la Castellana se colapse, Metro y EMT ponen en marcha desde este sábado el S10, un servicio especial de autobuses que cubrirá el tramo cerrado con una frecuencia propia de metro. Los vehículos, gratuitos para los usuarios, enlazarán Nuevos Ministerios, Santiago Bernabéu, Cuzco y Plaza de Castilla con paradas junto a las bocas de metro y un tiempo de paso de apenas dos o tres minutos en hora punta. El dispositivo prevé hasta 15 autobuses circulando simultáneamente en los momentos de mayor demanda y un horario prácticamente calcado al del suburbano, con primeras salidas a las 06:05 y últimas en torno a las dos de la madrugada.
El nuevo escenario obliga a aprenderse una coreografía distinta: quienes lleguen a Nuevos Ministerios desde el sur tendrán que subir a la calle, buscar la parada del S10 y continuar viaje hacia Cuzco o Plaza de Castilla por la Castellana; los que vengan del norte en la 10 verán su recorrido interrumpido en Cuzco y dependerán también de la lanzadera para seguir hacia el centro. En paralelo, el Consorcio ha anunciado refuerzos en las líneas 1 y 9 de metro y en varios autobuses del eje, como el 27 o el 147, para repartir a los pasajeros que hasta ahora cruzaban de punta a punta ese tramo en pocos minutos.