Valdebebas Shopping, el futuro macrocentro comercial proyectado al noreste de Madrid, mantiene su ambición de convertirse en el mayor de la capital, pero reduce de forma notable el espacio destinado a tiendas, ocio y restauración. El nuevo documento urbanístico rebaja la superficie bruta alquilable de 126.800 a 104.225 metros cuadrados: 22.575 m² menos, un recorte del 17,8%.
La reducción aparece en el Plan Especial aprobado inicialmente por el Ayuntamiento de Madrid en agosto, un paso necesario para ordenar las parcelas, los accesos, las conexiones entre edificios y los aparcamientos. La aprobación no permite todavía iniciar las obras: el proyecto entra ahora en periodo de información pública y alegaciones antes de que el Consistorio pueda conceder la aprobación definitiva.
Menos locales, pero un proyecto gigantesco

El centro comercial seguirá teniendo una escala difícil de comparar con otros complejos de Madrid. El proyecto ocupa una superficie total cercana a los 362.000 metros cuadrados y se estructurará en dos grandes edificios separados por una plaza central, denominada Plaza de la Centralidad IV.
La superficie que podrán ocupar los comercios se queda en 104.225 metros cuadrados. Esa cifra se refiere a la superficie bruta alquilable: el espacio susceptible de destinarse a tiendas, restaurantes, cines, ocio y servicios. Es, por tanto, el dato que mejor mide cuánto “centro comercial” habrá realmente dentro del macroproyecto.
La revisión reduce esa superficie en casi una quinta parte frente a los 126.800 m² recogidos en la propuesta anterior. Aun así, el complejo prevé albergar alrededor de 260 establecimientos y combinar moda, restauración, hipermercado, gimnasios, quioscos, servicios y los futuros cines Kinépolis.
El parque obliga a reorganizar el proyecto
El principal obstáculo del plan no estaba dentro de los edificios, sino entre ellos. Las dos parcelas donde se levantará Valdebebas Shopping quedan separadas por una zona verde municipal de casi dos hectáreas y media. La planificación inicial contemplaba conectar ambos bloques a través de esa franja, pero el Ayuntamiento ha obligado a reformular el diseño para preservar la continuidad del parque.
La solución prevista es construir dos grandes piezas independientes conectadas mediante pasarelas y organizar mejor los accesos. El proyecto también plantea intervenir en los bordes del parque para habilitar entradas y salidas del aparcamiento desde la calle Julio Cano Lasso.
La movilidad será uno de los puntos más sensibles del futuro complejo. El Plan Especial permite habilitar hasta 7.000 plazas de aparcamiento, una cifra que da una medida del volumen de visitantes que se espera atraer a Valdebebas.
La apertura se prevé para 2029, siempre que el proyecto complete la tramitación urbanística y consiga las licencias necesarias.