Un mercadillo en el que todo cuesta 0€ puede sonar a utopía, pero en Puerta del Ángel ya es un plan de domingo muy real. Estoy en la basura nació en 2020 como un proyecto casi clandestino: documentar toda esa ropa, muebles y objetos en perfecto estado que Madrid abandona cada día en la calle y que podrían ser útiles para otra persona. De esa mirada obsesiva a los contenedores y portales surge ahora un mercadillo gratuito y abierto al público donde cualquiera puede llevarse prendas, pequeños muebles y enseres rescatados justo antes de acabar en la basura.
Sandra, la persona detrás del proyecto empezó a registrar esas escenas y a compartirlas en Instagram, hasta darse cuenta de que en realidad estaba señalando una dinámica estructural: la ciudad desecha ropa, muebles y objetos que podrían seguir teniendo una vida útil durante mucho tiempo. Así decididó crear esta forma alternativa de adquirir cosas.
Mirar los objetos de otra forma
La filosofía del proyecto se podría resumir en una frase: cualquier objeto puede ser valioso, depende de los ojos con los que se mire. El valor no lo marca el precio, sino lo útil o deseable que puede ser para alguien; por eso ver una mesa, una lámpara o una cazadora abandonadas en la acera genera rabia, no por el objeto en sí, sino porque sabes que en algún lugar hay alguien que las podría estar usando.
Detrás de las fotos y los objetos hay ya una comunidad muy heterogénea, difícil de encajar en una etiqueta única. Participan personas en situaciones precarias que necesitan acceder a cosas de forma gratuita, creativos que buscan materiales para reutilizar o transformar, profesionales que encuentran recursos útiles para su trabajo y también gente que, sin una necesidad concreta, simplemente conecta con la idea y se suma desde la curiosidad.
En lo que todas coinciden es en esa intuición compartida de que el valor de las cosas no está cerrado, y de que reutilizar no debería ser una rareza ni un gesto “alternativo”, sino una posibilidad cotidiana. El mercadillo a 0€ es la traducción física de todo eso: si ya existe una comunidad y una práctica digital, ¿por qué no juntarlo en un lugar concreto, a la misma hora, para ver qué pasa?.
El próximo 17 de mayo, en El Girasol, Calle Caramuel 68 (Puerta del Ángel), cualquiera podrá acercarse y llevarse ropa, pequeños muebles y otros enseres recuperados, sin pagar nada y sin requisito previo más allá del respeto al espacio y a las demás personas.