Móstoles se prepara para volver a uno de los momentos clave de la historia madrileña y levantar de nuevo la voz contra Napoleón, pero esta vez entre puestos de artesanía, food trucks castizos y pasacalles para toda la familia. Del 29 de abril al 3 de mayo, el Mercado Goyesco toma el centro del municipio y lo convierte en un escenario vivo del levantamiento de 1808: faroles, pendones, vecinos vestidos de majos y manolas, recreaciones históricas y más de un centenar de tenderetes que ocupan calles y plazas como si el bando de los alcaldes acabara de proclamarse.
El Mercado Goyesco no es un mercadillo al uso, sino uno de los grandes ejes de las Fiestas del 2 de Mayo de Móstoles, declaradas de Interés Turístico Nacional por rememorar el famoso bando de los alcaldes Andrés Torrejón y Simón Hernández, que llamó a levantarse contra las tropas napoleónicas.
Durante cinco días, el centro histórico (calle Antonio Hernández, Plaza del Pradillo, Plaza de la Cultura, Agustina de Aragón y alrededores) se llena de telas, banderas, guirnaldas y decorados que recrean una ciudad de principios del siglo XIX, con vecinos y figurantes disfrazados al estilo goyesco.
Más de 120 puestos, artesanía y olores de otra época

El mercado en sí mismo es un pequeño pueblo dentro de la ciudad, con más de 120 puestos de productos gastronómicos y de artesanía repartidos por las plazas principales. Hay dulces típicos, quesos, embutidos, panes de horno de leña, infusiones, especias, embutidos de toda España, pero también cuero trabajado a mano, cerámica, joyería artesanal, juguetes de madera, vidrio soplado y todo tipo de objetos inspirados en los oficios de entonces.
Lo que termina de transformar el municipio no es solo la escenografía, sino la programación paralela. A lo largo de los cinco días se suceden pasacalles ambientados en la época, música, bailes, juglares, bufones, marionetas, espectáculos circenses y cuentacuentos pensados para distintos públicos. Entre los platos fuertes figuran performances nocturnas como “Fuegos del Capricho” o “La Danza del Fuego y el Lienzo”, que combinan pirotecnia, danza y referencias a la pintura de Goya, convirtiendo plazas como la del Pradillo en pequeños teatros al aire libre.
Los horarios habituales se estiran de 10:00 a 00:00 y, en víspera de festivo, hasta la 01:00 de la madrugada, con algunas zonas, como la avenida de Iker Casillas, funcionando en formato más nocturno entre las 18:00 y las 04:00. Para hacerlo posible, el tradicional mercadillo semanal del recinto ferial se desplaza y el centro se peatonaliza, cediendo espacio al paseo, las casetas y las atracciones.