La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobó este jueves, 30 de julio, asignar el nombre de parque Benedicto XVI a la zona verde situada en el entorno del estadio Metropolitano, en el distrito de San Blas-Canillejas. El espacio está delimitado por la glorieta de Carlos Llamas, la avenida de Luis Aragonés, la avenida de Arcentales y la M-40, según anunció la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz.
La decisión responde al compromiso que el alcalde José Luis Martínez-Almeida asumió tras la reciente visita del papa León XIV: homenajear mediante espacios verdes de la capital a los papas Benedicto XVI y Francisco. En el caso del pontífice argentino, la iniciativa ya fue aprobada por la Junta de Distrito de Latina y está pendiente de ratificación en Junta de Gobierno; una vez completado ese trámite, el parque Caramuel pasará a denominarse parque Papa Francisco-Caramuel.
El futuro parque Benedicto XVI ocupa una superficie de más de 105.000 m², hasta ahora en desuso, y se ubica junto a la futura Ciudad del Deporte, en la zona del estadio Metropolitano. Las obras se encuentran ya en su fase final. El parque contará con áreas de estancia y paseo, zonas de juegos infantiles y para mayores, y la plantación de unos 2.000 nuevos árboles.
La vinculación de Ratzinger con Madrid

El Consistorio justifica la denominación en la relevancia intelectual e histórica de Joseph Ratzinger (1927-2022), doctor en Teología, profesor universitario y autor de una extensa obra filosófica, teológica y cultural. Como líder de la Iglesia católica entre 2005 y 2013, protagonizó un hecho singular al renunciar voluntariamente al pontificado. El argumento central que sustenta el nombre del parque es, no obstante, la celebración en Madrid de la Jornada Mundial de la Juventud de 2011, presidida por Benedicto XVI.
Aquel encuentro internacional congregó a cientos de miles de jóvenes de todo el mundo en la capital y tuvo una repercusión social, cultural y económica significativa para la ciudad. El nuevo espacio se suma al parque Juan Pablo II, dedicado al predecesor de Ratzinger, y a la futura asignación del parque Papa Francisco-Caramuel en el distrito de Latina, completando así el reconocimiento institucional a tres de los últimos pontífices con vínculos directos con Madrid.