Durante los cuatro días que durará la primera etapa madrileña de su viaje apostólico por España, León XIV tendrá su residencia oficial en la Nunciatura Apostólica, sede diplomática de la Santa Sede en nuestro país. Se trata de un complejo institucional y residencial situado en una zona tranquila y bien comunicada del norte de la ciudad, desde donde el Pontífice se desplazará a los distintos actos litúrgicos y encuentros institucionales programados.
La elección de la Nunciatura sigue la tradición de otras visitas papales a España: es un espacio ya blindado en materia de seguridad, con capilla, salones para reuniones privadas y áreas reservadas exclusivamente para el Papa y su círculo más cercano. Allí descansará tras las misas multitudinarias, celebrará algunos encuentros a puerta cerrada —como la reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez— y preparará los discursos de una agenda que combina alta diplomacia y cercanía pastoral.
Dónde está la Nunciatura Apostólica

La Nunciatura Apostólica en España se encuentra en el distrito de Chamartín, en una zona residencial de clase media‑alta del norte de Madrid, donde también hay otras embajadas, sedes empresariales y bloques de viviendas.
Desde Chamartín se accede con relativa facilidad tanto al eje del Paseo de la Castellana como a puntos clave de la visita, como el Palacio Real, la Plaza de Cibeles, la Catedral de la Almudena, IFEMA o el Movistar Arena, donde se celebrarán algunos de los encuentros abiertos al público y con la sociedad civil. El dispositivo de seguridad diseñado por Interior y el Ayuntamiento tomará como uno de sus centros precisamente la Nunciatura, con perímetros cortados al tráfico y controles reforzados durante las entradas y salidas del Pontífice.
Un viaje histórico con epicentro en Madrid
La elección de la Nunciatura como alojamiento se enmarca en un viaje apostólico que arrancará precisamente en Madrid el sábado 6 de junio y se prolongará hasta el martes 9, antes de continuar hacia Barcelona y Canarias. Durante esos días el Papa combinará grandes actos multitudinarios, como la como la misa del 7 de junio en la plaza de Cibeles, con encuentros institucionales y pastorales más reducidos.
La capital será así la primera parada de un itinerario que la Santa Sede presenta como un “puente entre la Iglesia y la sociedad española», y que convertirá Madrid en epicentro mediático y espiritual de la visita durante ese segundo fin de semana de junio.