Testigo tanto de los triunfos de los merengues como de acontecimientos como la reciente visita del Papa León XIV: la fuente de Cibeles es uno de los monumentos más emblemáticos de la capital, alrededor de la que se han celebrado, como decimos, importantes citas deportivas, culturales y de diversa índole. Y ahora será protagonista de una de sus restauraciones más ambiciosas de su historia.
Según ha confirmado la vicealcaldesa de Madrid, Inmaculada Sanz, las obras de la fuente de Cibeles comenzarán en unas tres semanas y se alargarán durante aproximadamente cinco meses, por lo que podría estar libre de andamios de cara a las Navidades de 2026.
El Ayuntamiento de Madrid ha justificado la decisión de posponer la restauración del monumento hasta la partida del papa porque «no hubiera tenido demasiado sentido» vallar Cibeles durante su estancia en la capital dado su papel como epicentro de algunos de los actos públicos más destacados de la agenda del pontífice.
El presupuesto invertido en la restauración es de cerca de 400.000 €, que asumirá en mayor medida la marca L’Oreal, como parte del programa de Patrimonios de la Ciudad de Madrid: una iniciativa que permite que empresas y entidades de carácter privado financien actuaciones de diversa naturaleza en la ciudad.
¿En qué consistirán las obras de la fuente de Cibeles?

Las obras de restauración de la fuente de Cibeles, sostienen desde el Ayuntamiento de Madrid, tienen una motivación principalmente estética, y por ello una de las principales actuaciones será una limpieza en profundidad del conjunto.
Entre los trabajos a realizar se eliminará el polvo acumulado por la contaminación y el paso del tiempo, las plantas y microorganismos que hayan ido abriéndose paso entre las piedras o la revisión de los elementos metálicos que puedan presentar corrosión.