La Comunidad de Madrid prepara una iniciativa para localizar viviendas deshabitadas y favorecer que sus propietarios las incorporen al mercado del alquiler a través del Plan Alquila. El primer paso será elaborar un mapa regional de inmuebles en desuso, una herramienta anunciada por el Gobierno autonómico en septiembre para identificar dónde están estas propiedades y orientar las actuaciones. La propuesta no supone que vayan a ponerse en alquiler de forma inmediata las aproximadamente 186.000 viviendas citadas en algunas informaciones, la cifra es una referencia estadística, todavía no es un inventario actualizado de pisos disponibles.
El programa se desarrollará en tres fases: un diagnóstico territorial para detectar los inmuebles, el contacto institucional con sus propietarios y su posible incorporación al Plan Alquila. La Dirección General de Ayudas e Incentivos a la Vivienda se encargará de promover esa participación. El objetivo es ampliar la oferta utilizando parte del parque residencial existente, sin depender únicamente de nuevas construcciones; las informaciones publicadas hasta ahora no concretan cuántas viviendas se espera incorporar ni en qué plazo.
Medidas para incentivar el alquiler en la Comunidad de Madrid

Para animar a los propietarios, la Comunidad ofrecerá un seguro de impago gratuito durante los tres primeros años del contrato. Esta cobertura pretende reducir el riesgo económico de arrendar e incentivar así a los propietaios para que menos viviendas permanezcan cerradas. La adhesión será voluntaria: el planteamiento consiste en contactar con los dueños y ofrecerles garantías, no en incorporar automáticamente sus inmuebles al mercado ni convertirlos en viviendas públicas.
El punto de partida exige, además, distinguir las cifras reales de casas que permanencen cerradas y sin alquilar, porque el dato 187.586 viviendas vacías que la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras ha citado es del INE de 2021, por tanto, es necesario un recuento que refleje la realidad actual, que dista mucho de la situación de hace 5 años. El mapa regional deberá precisar ese potencial antes de poder medir el alcance de una iniciativa cuyo resultado dependerá, en último término, de la participación de los propietarios.