La tasa de basuras de Madrid ha sido anulada por la justicia, dando la razón a los recursos que cuestionaban su tramitación y reabriendo un debate político que lleva meses encendido en la capital. La decisión llega después de una ofensiva judicial encabezada por la oposicón y algunas instituciones, que ya habían pedido su nulidad al considerar que era una medida injusta, mal calculada y mal concebida desde el origen.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha anulado la ordenanza de 2025 por “haberse omitido durante el trámite de información pública parte esencial del informe técnico-económico que servía de base para la determinación de la tasa”. La sentencia afecta al primer recibo de esta tasa en la capital, que empezó a cobrarse en septiembre del año pasado y generó un fuerte malestar vecinal por las grandes diferencias de importe entre barrios.
La clave del conflicto no estaba solo en cuánto se pagaba, sino en cómo se había construido el sistema. Más Madrid sostenía que el Ayuntamiento había mezclado criterios de forma poco transparente, con un 80% ligado al valor catastral y un 20% a la generación de residuos por barrio, una fórmula que, a su juicio, castigaba a familias y distritos con menos renta.
Oposición a la tasa de basuras de Madrid

Desde el primer momento, la oposición denunció que la tasa no cumplía sus objetivos ambientales y que no incentivaba el reciclaje. El argumento central era que la fórmula utilizada premiaba poco la sostenibilidad y, en cambio, castigaba a muchas familias con recibos que podían dispararse según el barrio de residencia.
Más Madrid también alertó de que la tarifa había sido diseñada sin suficientes correcciones sociales, sin bonificaciones claras para hogares vulnerables y sin mecanismos eficaces para penalizar a grandes generadores de basura como envases o determinados sectores económicos. Esa crítica política se ha visto ahora reforzada por la resolución judicial, que invalida la ordenanza y deja en entredicho todo el esquema aprobado por el Ayuntamiento.
La sentencia del TSJ de Madrid no es firme, es decir todavía puede ser reurrida por el Ayuntamiento de Madrid para llevarla a instancias superiores.