El sureste madrileño no es el único lugar que está creciendo con los grandes desarrollos urbanísticos, Brunete, un municipio del oeste de la Comunidad de Madrid que hoy ronda los 11.300 habitantes, se prepara para cambiar de escala de forma radical. En los próximos lustros podría multiplicar por seis su población y convertirse en una pequeña ciudad de más de 63.000 vecinos gracias a un plan urbanístico que rescata la lógica del boom del ladrillo: 17.572 nuevas viviendas proyectadas bajo el nombre de Nuevo Brunete. Es, literalmente, la mayor transformación de su historia reciente.
A unos 28‑30 kilómetros de la Puerta del Sol, Brunete ha vivido hasta ahora en una especie de equilibrio entre pueblo y periferia: sin centro comercial, sin cines ni discotecas, con el Mercadona marchándose hace cinco años al vecino Villanueva de la Cañada, más grande y más rico. La vida cotidiana se articula en torno a unos pocos comercios, bares y servicios básicos; para muchas cosas, hay que coger el coche.
Ese paisaje está a punto de cambiar. El Ayuntamiento, gobernado por la popular Mar Nicolás, ha rescatado un plan concebido en la era del boom inmobiliario que contempla la construcción de 17.572 viviendas en once sectores de desarrollo, ocho de ellos residenciales. Tomando la media de tres personas por hogar, la operación permitiría la llegada de unos 52.000 nuevos vecinos, lo que llevaría al municipio a superar los 63.000 habitantes.
Nuevo Brunete: 17.500 viviendas y un tercer cinturón residencial

El proyecto se articula en varios sectores (SR‑1, SR‑2, SR‑5, SR‑7, entre otros) y configura a Brunete como parte de la llamada tercera corona metropolitana, junto a municipios como Villanueva de la Cañada.
Entre los sectores clave destacan:
SR‑1: unas 2.900 viviendas, con alrededor del 30% sometidas a algún régimen de protección.
SR‑2 El Olivar y SR‑5 Ensanche Sur: ámbitos residenciales relevantes, con propiedad mayoritaria del fondo Cerberus en el caso del SR‑5.
SR‑7 La Pellejera: promovido por La Finca Real Estate Management, especializado en vivienda de lujo.
En conjunto, el planeamiento incorpora vivienda protegida (42,4%), algo especialmente significativo en un contexto de precios altos en la región y demanda de vivienda asequible que supera ampliamente la oferta.