Madrid afronta estos días uno de los episodios más crudos del invierno. La borrasca Harry mantiene congelada buena parte de la región, con mínimas bajo cero en la meseta, heladas generalizadas y la nieve asomando en el horizonte más cercano. La AEMET ha activado el aviso amarillo por nevadas en la Sierra de Madrid y no descarta que, si se confirma el desplome de la cota en las próximas horas, algunos copos puedan asomarse a cotas medias e incluso a las afueras de la capital.
El aviso de la Agencia Estatal de Meteorología afecta sobre todo a las zonas altas de la Comunidad, donde se esperan acumulaciones de hasta 5 centímetros de nieve por encima de los 1.200‑1.300 metros, especialmente en el entorno de Navacerrada, Cotos, Peñalara y Somosierra. La cota de nieve se situará inicialmente en torno a los 1.300 metros, pero los modelos apuntan a que podría bajar hacia los 1.000 metros a medida que avance la semana y llegue un nuevo frente frío tras Harry.
Los servicios de emergencias insisten en la necesidad de extremar la precaución en los desplazamientos a la sierra, donde se deberían llear cadenas o neumáticos de invierno, depósito de combustible lleno, ropa de abrigo, algo de comida y el móvil cargado, ante la posibilidad de retenciones o cortes puntuales por nieve y hielo. La recomendación es consultar el estado de las carreteras antes de salir y no fiarse de la aparente calma en la ciudad, porque las condiciones cambian rápido en la montaña.
Madrugadas bajo cero en la capital

En la ciudad de Madrid, la nieve se resiste por ahora, pero el frío es protagonista absoluto: las mínimas se mueven estos días entre los 0 y los 2 ºC, con sensación térmica inferior por el viento, y no es descartable que en algunos barrios y municipios del área metropolitana se bajen de nuevo de los 0 ºC durante las próximas madrugadas. La previsión climática para enero habla de un mes “muy frío”, con valores medios de 3‑11 ºC, pero este arranque de 2026 está siendo especialmente duro, encadenando heladas, nieblas matinales y días con máximas que apenas rozan los 7‑8 ºC.
En el conjunto de España, Harry ha traído lluvias intensas, viento y nieve sobre todo al norte y a zonas de montaña del centro y sur, mientras la AEMET ya mira a la siguiente borrasca, Ingrid, que podría mantener el ambiente invernal y las nevadas en la mitad norte de cara al fin de semana. Para Madrid, esto significa que el paisaje blanco seguirá rondando muy cerca (en la Sierra) y que, aunque en la almendra central lo más probable sigan siendo lluvias y frío, el escenario de ver copos aislados en barrios altos o municipios del norte no está completamente descartado si la cota termina desplomándose por debajo de los 800‑1.000 metros.