Madrid tiene por fin un plan sobre la mesa para uno de sus puntos negros históricos, el Puente de Vallecas, pero no será el que muchos vecinos soñaban: el ‘scalextric’ de la M‑30 seguirá en pie. El Ayuntamiento ha presentado Vallecas Abierto, un proyecto de 11,5 millones de euros que promete más pasos peatonales, zonas verdes y una gran reforma bajo el puente, mientras se multiplican las críticas por mantener intactos los 20 carriles de tráfico que separan Retiro de Puente de Vallecas.
El proyecto presentado por José Luis Martínez‑Almeida transformará casi 24.000 metros cuadrados de espacio público en el entorno del Puente de Vallecas, el último gran “scalextric” que queda en Madrid. No toca la estructura elevada de la M‑30, pero sí todo lo que ocurre debajo y alrededor: se peatonalizará la calle Monte Oliveti, se ampliarán aceras, se crearán cinco nuevos pasos de peatones (cuatro entre Retiro y Puente de Vallecas y uno en la avenida de la Albufera) y se reordenarán las dársenas de autobuses para ganar 3.770 metros cuadrados más de superficie peatonal.
La intervención incluye también la plantación de 48 nuevos árboles, miles de arbustos y la instalación de jardines verticales a lo largo de 750 metros de la M‑30, en un intento de suavizar el impacto visual del viaducto. Bajo el puente se prevé levantar un equipamiento público —se ha mencionado la posibilidad de oficinas de la EMT— y mejorar la iluminación y el mobiliario urbano, con bancos y zonas de estancia donde hoy solo hay ruido, hormigón y humos.
Un “corredor” más amable, pero con 20 carriles

La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y el propio Almeida venden Vallecas Abierto como una forma de “acabar con el efecto frontera” del scalextric sin demolerlo, apoyándose en el argumento técnico de que el puente soporta 300.000 vehículos al día y que por debajo discurre la línea 1 de Metro. En sus palabras, actuar sobre la infraestructura resultaría hoy “inviable” económica y operativamente, por lo que la prioridad es “mejorar la vida del peatón” en la medida de lo posible.
Sin embargo, el dato que más titulares ha levantado es la respuesta del alcalde cuando se le pregunta cuántos carriles se van a suprimir: “ninguno”. El plan mantiene hasta 20 carriles de circulación en el entorno, entre tramos principales, laterales y enlaces, y apuesta por intervenciones “de superficie”: pasos de cebra nuevos, verde, pavimentos y estética.
Calendario y coste de las obras

Vallecas Abierto conlleva una inversión global de algo más de 11,5 millones de euros, repartidos entre varias actuaciones. La parte principal, a cargo del Área de Obras, se centra en la urbanización bajo el puente y en su entorno inmediato, con un presupuesto estimado de 6,5 millones; el resto se destinará a peatonalizaciones, jardinería y mejoras en el viario de acceso.
El Ayuntamiento maneja un calendario largo: las obras comenzarían previsiblemente en septiembre y se prolongarían hasta el verano de 2028, en paralelo a otros grandes proyectos viarios como el Paseo Verde del Suroeste o la transformación de Ventas. Esto significa que Puente de Vallecas vivirá varios años de zanjas, desvíos y cambios de circulación antes de ver el resultado final.
Las críticas vecinales… y la tormenta en X
Si el Ayuntamiento presenta Vallecas Abierto como una oportunidad histórica de regeneración urbana, la reacción en X ha sido mucho menos entusiasta. Usuarios, colectivos vecinales y perfiles vinculados al urbanismo llevan horas compartiendo renders y planos con comentarios que van desde el escepticismo al enfado.
Las críticas se concentran en varios puntos. Primero el mantenimiento íntegro del scalextric y de sus 20 carriles, que muchos consideran la raíz del problema de contaminación atmosférica y acústica en la zona. La sensación de “lavado de cara verde”: jardines verticales y arbustos sin cambios estructurales en el tráfico pesado que soporta la M‑30. Y por último el hecho de que el Pleno de Puente de Vallecas llegara a aprobar en 2023 una proposición para demoler el puente, mientras Cibeles insiste ahora en que “no hay novedades” sobre su desmantelamiento.