El Mercado del Encanto se ha consolidado como uno de los mercadillos efímeros de referencia en Madrid tras más de una década de trayectoria y más de 150 ediciones. Su seña de identidad es una cuidada selección de marcas y productos que no suelen encontrarse en tiendas tradicionales, con la gracia añadida de poder hablar directamente con quien diseña o produce lo que estás comprando.
Esta edición se celebra en el Palacio de Santa Bárbara (calle Hortaleza 87, entre Alonso Martínez y Chueca), un edificio del XIX con salones luminosos, techos altos y jardincito que se presta al paseo y a la compra sin prisas.
Fechas, horarios y entrada
El pop‑up aterriza en el palacio durante tres días, de viernes a domingo, y la organización advierte de que solo estará abierto ese fin de semana. El horario se mantiene fiel a sus últimas ediciones: viernes de 17:00 a 21:00, sábado de 11:30 a 21:00 y domingo de 11:30 a 20:00, con entrada completamente gratuita y acceso libre hasta completar aforo.
Si quieres evitar aglomeraciones, los mejores momentos suelen ser el viernes a primera hora de la tarde y el domingo a media mañana; las colas se concentran el sábado a partir del mediodía, cuando la terraza gastro entra en plena ebullición.
Hasta 30 marcas de artesanía, moda y decoración
En esta edición participan alrededor de 30 expositores, una mezcla de marcas emergentes y proyectos artesanales ya asentados. Hay de todo: moda femenina, masculina e infantil, joyería de autor, bisutería de diseño, bolsos y accesorios, láminas e ilustración, objetos de decoración, papelería, cosmética natural y pequeños proyectos de gastronomía artesanal.
Una de las claves del éxito del Mercado del Encanto es su terraza. El patio del Palacio de Santa Bárbara se convierte en una especie de patio de vecinos gourmet. En esta edición la oferta se articulará en torno a food trucks y barras al aire libre, con opciones que van desde bocados rápidos y platos informales para la hora del vermut hasta propuestas dulces para la merienda. Es el lugar perfecto para hacer una pausa entre compras, tomar algo al sol (o a la sombra de los árboles) y alargar el plan hasta última hora de la tarde sin salir del recinto.madridinforma.