El Papa León XIV ha decidido que la gran misa de su viaje a Madrid no sea en la Catedral de la Almudena, como cabría esperar, sino a cielo abierto, en pleno corazón de la ciudad: la plaza de Cibeles. La última gran misa celebrada en Madrid fue durante la Jornada Mundial de la Juventud en 2011, cuando el entonces papa, Benedicto XVI, ofició en el aeródromo Cuatro Vientos de Madrid ante miles de personas.
Según la agenda oficial difundida por la Archidiócesis de Madrid, la Santa Misa del Papa en la capital tendrá lugar el domingo 7 de junio de 2026, a las 10:00, en la plaza de Cibeles, seguida de la procesión del Corpus Christi por el eje central de la ciudad. El Ayuntamiento y la Iglesia madrileña trabajan con previsiones de más de un millón de asistentes, por lo que toda la zona —Cibeles y el arranque del paseo de la Castellana— se habilitará como gran recinto abierto, con altar, pantallas gigantes y un extenso dispositivo de seguridad y movilidad.
Un programa que mira a la calle

La misa en Cibeles forma parte de una agenda cargada de grandes actos. El sábado 6 de junio el Papa llegará a Barajas, será recibido en el Palacio Real y pronunciará su primer discurso ante autoridades y sociedad civil, para después visitar el proyecto social CEDIA 24 horas de Cáritas y presidir una vigilia de oración con jóvenes en la plaza de Lima, junto al estadio Santiago Bernabéu.
Tras la misa del Corpus en Cibeles el domingo por la mañana, la jornada continuará por la tarde con un encuentro con la Orden de San Agustín y un gran acto en el Movistar Arena bajo el lema Tejer redes con el mundo de la cultura, arte, economía y deporte, donde el Pontífice se dirigirá a representantes de distintos ámbitos de la vida pública. El lunes 8 estará marcado por reuniones con el presidente del Gobierno, el Congreso de los Diputados y la Conferencia Episcopal, además de una oración a la Virgen de la Almudena en la Catedral y un encuentro multitudinario con la comunidad diocesana en el Santiago Bernabéu.
Para la ciudad, el impacto supondrá gestionar cortes de tráfico, refuerzos de transporte público y un dispositivo de seguridad similar al de una gran final deportiva o una macroconcierto en el centro. Lo que está claro es que, este junio, la plaza que suele celebrar títulos del Real Madrid se convertirá por unas horas en la gran parroquia a cielo abierto del Papa en la capital.