Madrid tiene grandes parques que aparecen en todas las guías, desde El Retiro hasta la Casa de Campo, pero también guarda jardines menos transitados que parecen resistirse al ritmo acelerado de la ciudad. Uno de ellos es El Capricho de la Alameda de Osuna, un recinto histórico donde los paseos se hacen entre arboledas, esculturas, estanques y rincones de inspiración romántica. Frente al Palacio de El Capricho, el Parterre Francés se convierte durante los meses de mayor floración en uno de sus espacios más llamativos: cientos de pequeñas flores de distintos colores forman un tapiz vivo que puede contemplarse hasta el otoño gracias a las alegrías (Impatiens walleriana).
La visita es gratuita, aunque tiene una condición que conviene tener en cuenta antes de salir de casa: el parque solo abre los sábados, domingos y festivos. Entre el 1 de abril y el 30 de septiembre, el parque abre de 9:00 a 21:00 horas. A partir del 1 de octubre y hasta el 31 de marzo, el horario pasa a ser de 9:00 a 18:30 horas. El recinto permanece cerrado el 25 de diciembre y el 1 de enero.
Un jardín histórico con flores de temporada

La disposición ordenada del parterre, de forma geométrica, contrasta con otras zonas más silvestres y paisajísticas del parque. En este espacio, las plantaciones de temporada introducen color entre los caminos y los elementos arquitectónicos del jardín, con pequeñas flores que dibujan composiciones cambiantes según la época del año.
Los tonos pueden variar entre amarillos, rosas, blancos, morados, naranjas o rojos, creando un mosaico vegetal que funciona como antesala del palacio. El efecto es especialmente bonito a primera hora de la mañana, cuando el jardín todavía conserva una atmósfera silenciosa, o a última hora de la tarde, cuando la luz más suave acentúa los colores de las flores y las sombras de los árboles.
El Capricho, mucho más que un parque
El Capricho no es un parque urbano convencional. Se trata de uno de los jardines históricos mejor conservados de Madrid, creado a finales del siglo XVIII por iniciativa de María Josefa Pimentel, duquesa de Osuna. Con el tiempo, el recinto fue incorporando diferentes estilos de jardinería, francés, inglés e italiano, algo que explica la variedad de ambientes que aparecen durante el paseo.
El Parterre Francés representa la parte más formal y escenográfica de esa mezcla. Pero basta avanzar unos minutos para encontrar espacios muy distintos: senderos entre árboles, un lago, pequeñas construcciones decorativas, puentes, esculturas y rincones concebidos para sorprender al visitante. Uno de los puntos más conocidos es el búnker de la Posición Jaca, construido durante la Guerra Civil, cuyas visitas requieren reserva previa a través de los programas municipales.