Llega el otoño y con él las escapadas a la naturaleza que permiten ver caer las hojas de los árboles y conectar con la estación. Bosques como El Hayedo de Montejo son ideales para realizar rutas, pero también existen otras actividades lúdicas y creativas al aire libre que pueden hacerse en una huerta.
Pasear en tractor, hacer carreras de sacos, perderse en un laberinto de maíz y correr entre montones de paja son solo algunas de las propuestas de La Huerta de Aranjuez, una empresa que se dedica durante todo el año a acercar el campo a pequeños y mayores. La Huerta celebra estas jornadas del 27 de septiembre hasta el 9 de noviembre, tal y como indican en su web, desde donde se pueden comprar las entradas para participar.
Halloween en un entorno rural

En el mes de octubre, La Huerta de Aranjuez se suma a los planes de Halloween y organiza su propia “Pumpkin Patch”. Es un evento en el que los participantes pueden recoger su propia calabaza y decorarla, disfrutando del entorno campestre y del resto de actividades que se ofertan.
Aunque esta tradición procede de los países anglosajones, cada vez es más popular en todo el mundo y la Huerta de Aranjuez la trae hasta Madrid. Además, los días 25 y 26 de octubre y el 1 de noviembre se clebran las jornadas especiales de Halloween. Además de recoger calabazas y disfrutar de actividades rurales, habrá un pintacaras de Halloween, una mesa de dulces y una banda de country en directo.
Un día campestre

Las actividades están dirigidas tanto a niños como a adultos. Una de las favoritas es el paseo por el campo en tractor y también los espacios de photocall, diseñados para llevarse un buen recuerdo. Los juegos también son para todos, con carreras de sacos divididas en turnos por edades y una zona de parque.
La naturaleza y la construcción se unen en el laberinto de paja y la piscina de maíz, donde los niños podrán hundirse entre los pequeños granos amarillos. Y, siguiendo con este cereal, también hay un gran laberinto de maíz que pone a prueba a los visitantes para encontrar la salida. Las entradas rondan los 20 euros e incluyen una bebida y la degustación de una mazorca asada, que podrá hacerse en la zona de merenderos.
Por qué se recogen calabazas

La elección de las calabazas no es solo otoñal, sino que está vinculada a la iconografía de Halloween. Su origen se remonta a la tradición irlandesa, donde existía la leyenda de un hombre que había engañado al diablo y fue condenado a vagar por la eternidad con una linterna hecha con un nabo hueco, conocida como Jack-o’-lantern.
Por esta razón, durante sus fiestas del 31 de octubre, los irlandeses tenían por costumbre rellenar nabos con velas. Cuando en el siglo XIX las familias irlandesas emigraron a Estados Unidos descubrieron que la calabaza era mucho más grande y fácil de tallar y decidieron utilizarla como sustituto para albergar las velas.
Desde entonces la calabaza se vincula a Halloween y también al otoño en general por su presencia en múltiples recetas. Recoger calabazas en un huerto es plan tanto estacional como festivo, ideal para disfrutar con niños, acercarse a lo rural y explotar la creatividad.