Las escapadas de un día cerca de Madrid son una de las opciones más populares para salir de la ciudad en verano si no se dispone de vacaciones. Si además en la ecuación se quiere añadir un chapuzón, el Pozo de las Paredes –un paraje en el que conviven naturaleza, una poza salvaje y un puente medieval de miles de años de antigüedad– en Navacepeda de Tormes (Ávila) convierten el paisaje en una verdadera postal.
Enclavado en la Sierra de Gredos, a unas dos horas y media en coche desde la capital, este rincón natural abulense es la consecuencia de años y años de erosión que han acabado por dar forma a dos grandes paredes de roca entre las cuales discurre el cauce del río Barbellido.
El resultado es tan impresionante como singular: un río enmarcado por paredes de piedra y un antiquísimo puente medieval, que termina de convertir el lugar en prácticamente un monumento natural.
Quienes lo han visitado de forma puntual o recurrente destacan de esta poza sus aguas frescas y cristalinas, perfectas para refrescarse durante los sofocantes días de verano. También señalan que en agosto suele haber bastante o mucha gente, así que si se busca tranquilidad es preferible acudir en otro momento del verano (o entre semana, cuando la afluencia puede ser menor).
Un bar restaurante de calidad enclavado en plena anturaleza
A pesar de que la zona cuenta con merenderos –por lo que puedes llevarte tu propia comida para pasar el día–, muchos de los visitantes recomiendan reponer fuerzas en el Bar Restaurante Pozo de las Paredes.
«Situado en un sitio inmejorable con el entorno que tiene. Día de ruta, baño y comida es un plan perfecto. El restaurante tiene mucho encanto y la atención muy buena. La comida es fabulosa y buena calidad precio. Tiene menú infantil. Recomendable 100%», reza una de las reseñas en Tripadvisor.
Para quienes se decanten por esta opción, es recomendable –si no imprescindible– reservar para comer y tener en cuenta que los lunes no está abierto.
Cómo llegar al Pozo de las Paredes
Para llegar a este enclave desde Madrid se puede tomar la salida de la A-6 hacia Ávila, continuar por la N-110 (dirección Barco de Ávila) y desviarse por la AV-941 hasta llegar a la localidad de Navacepeda de Tormes.
Una vez allí, es aconsejable acercarse con el coche hasta el entorno de la poza –hay un pequeño parking antes de llegar– y desde allí el acceso al puente medieval se puede hacer dando un corto paseo a pie.